jueves, 08 de enero de 2009 Buscar

Reportajes y Entrevistas

Los GT en Rallyes

24/09/2007

Nacho BLANCO / Fotos: Claudio LUNA

Los GT en Rallyes

Los GT están revolucionando los rallyes en nuestro país y a final de año llegará una nueva belleza, un Ferrari 360 Modena preparado nada menos que por Piedrafita Sport. Hablamos con Julián y él nos contó todos los secretos.

Que los rallyes están de capa caída últimamente lo sabemos todos, las marcas, a las que han ido dirigidos todos lo reglamentos los últimos años han dado la espalda al Campeonato de España y este año no hay ningún equipo 100% oficial. Citroën cerró el quiosco y Auto Laca se quedó solo, Peugeot se fue al IRC, de Renault nada se sabe y en Mitsubishi ya no tienen ni carpa. Sólo Fiat tiene el apellido de oficial, pero con el importante apoyo de la Comunidad Valenciana que aporta Miguel Fuster, si no lo de los S2000 sería un espejismo en nuestro país.

Pero no todo son malas noticias, porque unas nuevas máquinas se han revelado animadoras de esta temporada, los GT están resucitando el Campeonato de España de Rallyes, como hace más de 30 años. 

El primero en llegar fue el Porsche 911 de Vallejo, luego hemos visto el Aston Martin de Prodrive, aquí Baporo, y el último proyecto, uno de los más ilusionantes, es el Ferrari 360 Modena Challenge que Piedrafita está preparando para salir a finales de este año y ofrecerlo a todo aquel que quiera correr de cara a la próxima temporada.

Un sueño hecho realidad
Se había comentado largo y tendido a principio de temporada, "Piedrafita va a preparar un Ferrari… Puras va a ser el piloto…" Pero al final todo se esfumó como un bonito sueño, la idea de volver a ver un Ferrari peleando por el campeonato, como Zanini con el 308 GTB en 1984, había calado hondo a todos. La temporada daba comienzo y Vallejo estaba en tiempos con su Porsche, incluso se permitía ganar donde el terreno le era favorable, como Canarias. El S2000 iba en cabeza, pero el Porsche enamoraba y sobre todo los hermanos Vallejo no dejaban de alabar las ventajas de correr con un GT, mucho más barato de mantenimiento, mucho más espectacular, mucho más fácil de encontrar patrocinadores…

Julián Piedrafita miraba de reojo y como buen aficionado soñaba con construir un Ferrari, sobre todo cuando el C2 S1600 no hacía más que darle disgustos. Con todas las cartas sobre la mesa y tras charlar con la Federación para saber si esto de los GT iba a seguir por los mismos derroteros, Piedrafita se liaba la manta a la cabeza y daba comienzo al proyecto soñado por todos, convertir un Ferrari en un coche de rallyes.

Analizando las bases disponibles, la mejor era sin duda la del 360 Modena Challenge, el vehículo utilizado en la Challenge Ferrari desde principios del año 2000 y que ahora ha sido sustituido por el 430 Challenge. Las unidades de segunda mano pueden encontrarse a un precio razonable, unos 90.000 euros, a lo que hay que añadir toda la preparación y el desarrollo específico para los rallyes, lo que puede colocar el coche listo para correr en unos 150.000-180.000 euros.

Fuera de lo común
Entramos en las instalaciones de Piedrafita Sport y lo vemos allí, el chasis limpio, sin elementos mecánicos, con un rojo brillante inconfundible. Al lado, el Citroën C2 S1600 parece un coche de juguete y eso que cuestan lo mismo…

Julián ha sacado el motor y lo ha colocado en su banco de potencia, haciendo todas las adaptaciones pertinentes. El propulsor no se va a tocar, el modelo es el mismo que el de serie, un V8 de 3.586 cc que rinde 400 CV a 8.500 vueltas y 37,5 kg a 4.750 rpm. La modificación más importante va a venir en la parte electrónica, pues la centralita Bosch no es programable y además gestiona motor, ABS, cambio, embrague, dispositivo antipatinaje y un sensor de holgura. Va a ser sustituida por un Magneti Marelli, para jugar a su antojo con los parámetros y que cuenta, además, con adquisición de datos.

La otra transformación la vamos a encontrar en la caja de cambios, pues la que lleva es la de H de serie con embrague pilotado y levas en el volante, algo problemático para las continuas salidas y paradas de los rallyes. El asunto se soluciona montando la caja Hewland que estos coches equipaban en Le Mans (desarrollada por Michelotto), secuencial, de dientes rectos y relación cerrada, con un autoblocante totalmente regulable y un embrague bidisco, con lo que todos los problemas quedan solucionados de un plumazo, resultando además la fiabilidad garantizada con los 5.000 km de la mítica carrera francesa. Eso sí, esta maravilla ronda los 20.000 euros, pero dadas las modificaciones que habría que hacer a la de serie, merece la pena. Además se van a volver a poner las levas en el volante con otro sistema, aprovechando el switch-off de la secuencial.

Todo aluminio
En cuanto a frenos se mantendrá el equipo original, nada menos que discos flotantes de 355 mm delante y 330 detrás, con pinzas Brembo de cuatro pistones, a lo que Piedrafita va a añadir una doble bomba con balancín y regulador trasero, suprimiendo el ABS.

La suspensión va a mantener el mismo esquema, independiente en ambos trenes con dobles trapecios de aluminio pero, eso sí, los amortiguadores serán específicos, con 4 vías en compresión y extensión, y regulables tanto en baja como en alta.

El chasis es un monocasco completamente de aluminio, con algunas piezas en kevlar y un completo arco de seguridad de acero. Al añadir el baquet y todo lo correspondiente al copiloto, el peso alcanzará los 1.200 kg, pero perfectamente equilibrado con ese impresionante motor central. Las ruedas son unas tremendas 305/680/18 detrás y 265/645/18 delante pero, a diferencia del Porsche, al Ferrari le entra la de repuesto, eso sí, sólo una, trasera o delantera.

 Debutará este año
Todo el proyecto y por ende la inversión ha salido del bolsillo de Piedrafita, con una importante suma depositada, tanto en trabajo como en material. La idea es que en septiembre ya esté rodando esta primera unidad, realizando unos tests en el tramo habitual de pruebas del equipo, en Alicante, donde tiene todas las mediciones ya realizadas con sus distintos vehículos. En Llanes podría debutar en el Campeonato, con un piloto aún por confirmar, pero que sería alguien de primer nivel, porque éste es un coche para expertos, según Julián. Después saldría al Costa Brava, para comenzar la proyección de cara a la temporada 2008, donde la idea es realizar todo el campeonato con uno de los 360 al máximo nivel y con un piloto de primera, a la vez que disponer de varias unidades para todos los pilotos que por el precio de un S1600 quieran correr en un Ferrari, olvidándose de las costosas revisiones.

Casi tenemos que pellizcarnos para darnos cuenta de que todo esto es realidad, un Ferrari V8 rugiendo por los tramos, 400 CV, tracción trasera, y 195 cm de anchura atrás, ¡12 cm más que un Xsara Kit Car! Y todo en las manos del preparador más laureado de nuestro país. Para echarse a llorar.

 

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