Hablar con Chus Puras es hablar con la voz de la experiencia. Pocos pilotos hay tan experimentados en nuestro Nacional de Asfalto como el cántabro: 23 años pilotando, ocho veces campeón de España, una vez campeón del mundo de Gr.N y el segundo piloto español capaz de ganar un rallye del Mundial. Su dilatada carrera daría para páginas y páginas de nuestra revista, pero vamos a aprovechar que lo tenemos aquí, de regreso a nuestro Nacional y metido en uno de los proyectos más ilusionantes de los últimos años, para que nos dé su opinión acerca de su vuelta a las carreras y de todo lo que está ocurriendo en el Campeonato de España de Rallyes.
¿Cómo te has encontrado al volante de un coche de rallyes después de tres años?
Al principio tenía dudas sobre si podría volver a tener el nivel que tenía en 2003, cuando lo dejé con el Clio. En el primer rallye ya vi que, estando bien preparado físicamente y con una motivación grande, después de cuatro o cinco tramos encontré un ritmo de carrera bueno. Yo creo que a excepción del primer rallye, en Alicante, en los demás he ido al ritmo que iba antes.
¿Es como creías que iba a ser?
No, pensé que iba a tardar más tiempo en recuperar ese nivel. Pero la experiencia la tengo y conducir no se olvida. El bagaje de 23 años pilotando me ha ayudado mucho, y sobre todo el estar físicamente muy bien preparado, casi más que cuando lo dejé en 2003. Yo sabía que si quería volver, y encima en Gr.N, me iba a encontrar con muchos chavales jóvenes y tenía que estar como un toro para ganarles, por lo que el esfuerzo de los seis meses anteriores preparándome mereció la pena.
¿Por qué decides volver a las carreras?
Porque quería seguir trabajando en lo que más me gusta, que es pilotar y desarrollar coches. Me he planteado que la vida es una y la vivimos sólo una vez. Nunca se sabe lo que puede pasar dentro de unos años, tres, cuatro o cinco… igual ya no puedo correr, y la verdad es que todavía me encontraba con ganas y me pregunté: ¿por qué no seguir haciendo lo que más me gusta? Y aquí estoy.
¿Lo echabas de menos?
Sí, es mi profesión de siempre. Pero tampoco me arrepiento de haberlo dejado. En el año 2003 tuve que parar, venía de mucha saturación, de muchos años seguidos y tampoco estaba muy de acuerdo en cómo estaba la reglamentación en la categoría S1600, en cómo iban los coches. Mereció la pena parar, quería tener tiempo para recapacitar sobre mi carrera, para ver muchas cosas y ver otras diferentes de los rallyes. Y la verdad es que me ha venido muy bien parar, porque he cargado las pilas estupendamente, y espero poder estar de nuevo al nivel de antes.
Lejos de las carreras
Tu última temporada con el Clio S1600 no fue un año fácil, ¿te dejó mal sabor de boca?
Sí, pero no lo dejé por eso. Lo dejé porque estaba muy saturado, había ganado ya muchos títulos nacionales, en los últimos diez años había conseguido todo lo que me había propuesto, a excepción de 2003, y en ese momento consideré que era oportuno parar. He estado dos años absolutamente apartado de cualquier periodista, de todo patrocinio, del mundo de las carreras, y he mirado un poco hacia dentro, hacia mi familia, que creo que se merecen mi tiempo. Ahora estoy viendo la vida de otra forma, sobre todo con mi familia, pero a la vez disfrutando mucho con mi trabajo.
A lo largo de estos años de descanso, ¿cuál ha sido tu actividad principal?
Sobre todo ver los negocios familiares que tengo, relacionados con la automoción y con la inmobiliaria, y poner mi vida un poco en orden, tanto a nivel económico como personal. He estado viajando muchísimo, he recorrido mundo, pero no como hacía antes para ver cruces, carreteras y hoteles, sino que he podido disfrutar de los lugares. He estado en Estados Unidos, Rusia, Perú… muchos países que tenía muchas ganas de conocer de manera más relajada, y sobre todo que no tuvieran nada que ver con las carreras.
¿De ahí ha surgido esta vuelta?
De ahí y de plantearme el reto de ver si después de tres años podía volver a ser capaz de regresar al máximo nivel.
¿Y fue la llamada de Fiat lo que prendió la mecha?
Bueno, yo ya me estaba preparando físicamente y estaba a la expectativa. Justo coincidió que Juan Petisco me vino a ver para contarme un posible programa con Fiat, y la verdad es que fue un poco el detonante. A partir de ahí empecé a moverme con los equipos y patrocinadores, y al final conseguí este “miniprograma” en el Nacional.
¿Cómo has visto a los Gr.N?
Ha sido difícil, porque era casi como meterme en una fórmula de promoción. Ten en cuenta que tenía que buscar un equilibrio entre los medios con los que contaba y las prestaciones del coche. Ha sido un riesgo con el que tenía que contar, sabía que me iba a encontrar con muchos pilotos con mucha experiencia, que llevaban tres años corriendo con un Gr.N, y que iba a ser difícil luchar con ellos. Pero bueno, con un buen preparador como Calm, trabajo y dedicación hemos conseguido ganar a otros Grupo N prácticamente en todas las carreras.
¿Cómo definirías a un Gr.N después de haberte montado en tantos coches a lo largo de tu carrera?
Lo que pasa es que yo he querido volver de una manera bastante modesta, no con el mejor S2000. He preferido volver tranquilamente, sin ningún tipo de presión, y precisamente por eso creo que las cosas han salido tan bien hasta la fecha. Llegué con la idea de luchar con coches iguales que el mío e intentar llegar lo más arriba posible en la clasificación, teniendo como objetivo el pódium y rodar sin presión, relajado.
Equilibrio en el campeonato
¿Cómo ves el Nacional de Asfalto?
Creo que se está llegando a un punto de equilibrio bueno, aunque siempre hay que intentar contener los gastos y los costes. Tienen que convivir los coches semioficiales con los privados, y creo que la Federación está haciendo una labor que va por el buen camino, llegando a un punto que está igualando bastante las categorías. Espero que se defina una buena reglamentación para los GT y, sobre todo, que iguale mucho las prestaciones con los S2000. No creo que sea bueno que una categoría, como los Súper 2000, domine claramente. De lo que se trata es que haya muchos equipos, ayudados por fábricas, por marcas o por patrocinio directo, que tengan posibilidades de subir al pódium.
¿Cuál es el coche para ganar el certamen?
A fecha de hoy, quizá los S2000 estén un pequeño paso por delante, y por eso creo que hay que igualar las prestaciones, y no sé si será dejando un poco más de mano libre a los GT o penalizando a los Súper 2000.
¿Qué te parecen los GT después de estos primeros kilómetros con el Ferrari?
Me ha sorprendido muy agradablemente, sobre todo por haber probado en la misma temporada un Gr.N y un GT, y por el elevado nivel de prestaciones que ofrece. Son coches que sin mucho dinero y con poco mantenimiento pueden estar optando a los puestos de cabeza, y eso es muy importante para que el Campeonato de España de Rallyes vuelva a ser lo que era.
¿Dónde lo colocarías en la escala de los coches que has pilotado?
Por delante de los S1600, por delante muy claramente de un Gr.N y, espero que en un futuro, a la par que los Súper 2000.
Como el primer día
El pasado 16 de marzo cumpliste 44 años, y siempre sentado en un coche de carreras. ¿En una frase, cómo lo resumirías?
¿Toda mi vida? Umm… La mayor satisfacción de mi vida es poder dedicarme a lo que más me gusta en este mundo, que es pilotar y trabajar sobre un coche.
¿Te sigue gustando lo mismo de siempre?
Exactamente igual que cuando tenía 18 años, igual. Eso no lo puedo cambiar. Es más, si no fuera así, no estaría aquí. Esa sensación de cambiar, de girar el volante, de acelerar, de apurar una frenada… me sigue gustando. Eso es lo que me motiva y lo que me hace poder estar aquí compitiendo y no pensar en que tengo 44 años, sólo aplicar una técnica de conducción, sacar el límite al coche, a la carretera. Y espero poder seguir así, y creo que la cabeza la tengo bastante bien amueblada en este sentido. En las carreras siempre he intentado tener los pies en el suelo y saber mis posibilidades reales, cuando no he podido ganar o estar a buen nivel, saber analizar por qué, y cuando he estado 10 años en la cresta, saber asimilarlo y estar ahí. Creo que en mi carrera he llegado a lo máximo, luego he caído y he vuelto a subir; eso te enseña muchísimo. Hay que saber que hoy puedes ser campeón de España y mañana ser octavo, y que no pasa nada, que de lo que se trata es de ir mejorando, de superar los altibajos y de reponerte de las situaciones complicadas.
¿Qué les dirías a los que piensan que no son años para volver a las carreras?
Nadie me va a decir si tengo que seguir corriendo o no. Es una cosa muy personal, es mi trabajo, mi pasión… Cada uno puede opinar lo que quiera, pero mientras yo me encuentre a tope de facultades físicas y psíquicas voy a seguir compitiendo, y más si hay alguien que todavía cuenta conmigo. Creo que aún puedo seguir aportando muchas cosas.
¿Nunca has pensado en el Dakar, que está muy de moda entre los pilotos más experimentados de rallyes?
Alguna vez he hecho la Baja Aragón, pero yo creo que es otro ritmo, otro tipo de experiencia, no se conduce tan al límite. La verdad es que no me atrae nada, se va mucho más despacio que en los rallyes. Los raids son una aventura, y los rallyes son un deporte de élite.
¿Y el año que viene?
Pues no lo sé, de momento estamos en el proyecto de Julián Piedrafita para trabajar en el Ferrari 360 hasta diciembre, y después veremos qué opciones tengo. Creo que todavía es pronto, lo importante es ahora trabajar, hacer un buen coche.