Reportajes y Entrevistas
11/06/2008
Martin Holmes / Fotos: DPPI
Entrevista a Didier Auriol
Catorce años después de que Didier Auriol se convirtiera en el primer piloto francés campeón del mundo de Rallyes, mucho antes de que Sébastien Loeb entrara en escena, el pequeño y amigable “Ambulanciero de Millau” regresa esta temporada a los rallyes con el IRC como objetivo, “debutando” en Portugal al volante de un Fiat S2000.
"Ya estoy rondando los 50 y no deja de ser extraño el volver a conducir un coche de rallyes. El problema es que nunca sabes si vas a ser capaz de estar luchando con todos los pilotos jóvenes del momento. Tienen mucha experiencia con los nuevos coches, pero te aseguro que voy a hacerlo lo mejor que sé. Para mí es muy bonito regresar con un coche italiano y en un equipo italiano, pues tengo muy buenos recuerdos de mi época con equipos de ese país", nos decía Didier.
¿Qué piensas de los S2000?
El Fiat Grande Punto S2000 atmosférico con el que estoy corriendo es muy diferente a los coches turboalimentados con los que he corrido antes. ¡Echo de menos su mayor potencia! Cuando no tienes una reserva de potencia en el pedal, te sientes menos seguro. También se nota mucho la diferencia de par, tienes que rodar todo el rato concentrado en mantener el coche arriba y cambiar en el momento idóneo de revoluciones. Para sacar lo mejor de estos coches hay que ser muy fino con tu forma de conducir, y eso lleva su tiempo. Yo aún conduzco como lo hacía antes, de lado, acostumbrado a la potencia de los WRC. En estos coches tienes que frenar en el sitio, recto y no ir de lado, y ése no es mi estilo natural. Por otra parte, el coche es muy bonito, fácil de conducir y no muy exigente físicamente. Cuando llegas al final del tramo no necesitas mucho tiempo para recuperarte… o pensándolo bien, quizá no estaba yendo lo suficientemente rápido.
¿Ha cambiado mucho el deporte en los últimos 5 años?
El deporte hoy en día está en un lugar diferente de cuando yo lo dejé, podemos decirlo así. Hoy en día, los pilotos tienen que traer su propio dinero y sus propios patrocinadores, sobre todo si quieren correr en el Mundial de Rallyes, y pienso que eso no es bueno para el espíritu de los rallyes. Obviamente, los pilotos jóvenes tienen más oportunidades de progresar en un S2000 porque son más baratos. Creo que hay muchos buenos pilotos dentro de los Súper 2000 que no pueden permitirse entrar en el WRC.
¿Qué has estado haciendo en este tiempo?
¡Muchas cosas! Negocios, tengo un hotel en Reunión y espero abrir otro más en Francia, en mi pueblo natal, Millau, que ahora es muy famoso por el fantástico nuevo puente y donde aún tengo mi museo de coches de rallye. He seguido corriendo en algunos rallyes para divertirme, en sitios como Jamaica, Madagascar o Nueva Caledonia. Todavía conservo mi Skoda Octavia WRC, que corre de vez en cuando en el Campeonato Francés de Tierra. También he estado ayudando al joven piloto Yoann Bonato, y en cuanto a la familia, mi hijo Robin, de 19 años, ha sido campeón de Natación Estilo Mariposa de Francia.
¿Va a seguir Robin tus pasos?
No, tiene claro que quiere ser piloto de combate. Está aprendiendo a volar y estudiando duro para entrar en las Fuerzas Aéreas. Didier tuvo una remarcable actuación en Portugal, no estuvo arriba en las primeras especiales, pero poco a poco fue escalando posiciones, hasta que a tres tramos del final se encontraba tercero, el mejor Fiat tras los Peugeot de Rossetti y Kopecky. Pero el último día tuvo un momento difícil cuando se fue fuera y no pudo seguir en carrera, pero lo hecho, hecho está. "Didí" ha vuelto.