Por composite se entiende, de manera general, cualquier material resultante de la unión de otros mediante cualquier proceso químico o físico (pegado, sinterizado, etcétera). Mediante estos procesos de unión o combinación de distintos materiales lo que se pretende es conseguir materias primas con las características exactas que se desean.
Quizá los composites más famosos son los fabricados con fibra de carbono o con kevlar. Aunque en los WRC el uso de la fibra de carbono se suele destinar a paneles, guarnecidos o soportes de poca importancia estructural, para tener una idea de lo que se puede conseguir utilizando este tipo de elementos basta con echar un vistazo a un Fórmula 1. La principal ventaja de este tipo de materiales es que permiten fabricar piezas de formas muy variadas, muy ligeras y muy finas (cajas de filtro de aire, conductos de aireación, etcétera).
En cuanto a los procesos de fabricación, las características mecánicas finales de las piezas dependen mucho de aspectos tales como el ángulo de colocación de los distintos planos de fibras, y el proceso de cocción de la fibra.
Una vez más, este tipo de materiales se han heredado de la industria aeronáutica.