Henning Solberg quería hacerlo muy bien cerca de casa. Rodaba tercero y un pinchazo le retrasó; luego, en un atacón, se fue contra un guardarraíl, aunque el domingo se desquitó y marcó todos los scratchs.
Sébastien Loeb rodaba tercero cuando, en un interior, el C4 se clavaba en la nieve y acababa volcando, lo que le hacía abandonar poco después, al no poder reparar en el remote service.
Henning Solberg quería hacerlo muy bien cerca de casa. Rodaba tercero y un pinchazo le retrasó; luego, en un atacón, se fue contra un guardarraíl, aunque el domingo se desquitó y marcó todos los scratchs.
Gigi Galli, en su segundo rallye con el Focus, conseguía subir al pódium y estaba encantado con su pilotaje, sus fans y sus Pirelli. Al italiano siempre se le ha dado bien rodar sobre nieve, no en vano vive prácticamente en una estación de esquí.