El finlandés anunció hace apenas unas semanas su intención de dejar el automovilismo cuando termine la temporada 2007, algo que ya se venía rumoreando en los últimos meses. Dos veces campeón del mundo (en 2000 y 2002, con Peugeot), en su retirada le acompañará su copiloto y cuñado, Timo Rautiainen. Gronholm podría sumar, eso sí, un tercer título si continúa con el liderato que actualmente ostenta en el Mundial de Rallyes.
Marcus comenzó su carrera deportiva en el año 1987, pero hasta muchos años después no llegaron los éxitos. Actualmente lleva 30 victorias en el Mundial de Rallyes, a la espera de sumar alguna más de aquí a final de año. El piloto, que nunca ha negado su afición a la granja familiar que posee en su país, se dedicará en el futuro a una vida más tranquila y alejada del ajetreo que supone estar tantas semanas fuera de casa compitiendo al máximo nivel. Se va, por lo tanto, uno de los hombres más rápidos del siglo XXI, un tipo cariñoso y muy amable con los aficionados y, sobre todo, un as del volante. “Quería dejarlo estando al máximo nivel –declaró Gronholm–. No quería posponer la decisión hasta que fuera demasiado tarde”. El hecho de abandonar el certamen significa una motivación extra para él, que tendrá el reto de dejar el automovilismo con un nuevo título.