viernes, 29 de agosto de 2008 Buscar

Magazín

BMW 2002 de Spirit

16/07/2007

Jordi RIEROLA

BMW 2002 de Spirit

El modelo que hoy os presentamos, el BMW 2002 de Spirit, es la muestra más evidente de la evolución que están mostrando algunos de los fabricantes que recientemente se aventuraron a entrar en un sector en el que cada día la competencia es más feroz, siendo sin duda los aficionados al slot los grandes beneficiados de ello.

Después de reproducir dos modelos míticos en el mundo de los rallyes, como el Peugeot 205 T16 y el Renault 5 Turbo, la firma madrileña Spirit nos presenta el que es su tercer modelo de rallye-slot, el BMW 2002, vehículo que pese a no ser tan mediático como los dos anteriores si que es, según nuestra opinión, un coche con una clase y elegancia indiscutibles. Para disfrutar de una reproducción de rallye del precioso modelo, los aficionados hemos tenido que esperar más de lo debido y es que, hasta la fecha, del coche alemán sólo existía la versión de circuito. Pero la espera ha valido la pena y el BMW 2002 que nos presenta Spirit podemos calificarlo como un coche de los de antes, con un concepto mecánico tradicional aunque, claro está, concebido con las técnicas y materiales más actuales.

Excelente reproducción
En líneas generales, de los tres modelos de rallye fabricados hasta la fecha por Spirit, sin duda el BMW es el vehículo que presenta el mejor acabado final. La carrocería, inyectada en plástico, tiene unas proporciones muy acertadas y un nivel de detalles que calificaríamos de excelente, pues el trabajo realizado en elementos como las ópticas, el retrovisor o la rejilla delantera, todos ellos con sus respectivos cromados, le dan al coche un toque de distinción y un aire muy retro. La pintura y la tampografía también han ganado muchos enteros en dicho modelo, con unos colores y acabados dignos de mencionar y que podemos corroborar simplemente observando las diferentes franjas rojas y azules, perfectamente definidas, habituales en los coches oficiales de BMW. El habitáculo, también es como los de antes, con el piloto y copiloto reproducidos de cintura para arriba. La disposición mecánica elegida no permite realizar una réplica más completa del cockpit.

Mecánica tradicional
Para motorizar el precioso BMW 2002 de Spirit, sin lugar a duda no había mejor forma de hacerlo que tal y como lo ha hecho el fabricante madrileño, utilizando una mecánica tradicional, de la de toda la vida. Un chasis sencillo, inyectado en plástico, con una guía convencional sin basculante aunque con un diseño muy utilizado en competiciones de velocidad, denominada sport, y una cuna intercambiable atornillada que incluye el soporte-motor. Esto ha sido suficiente para armar al BMW.

Para los componentes mecánicos, Spirit no ha escatimado esfuerzos, utilizando todos aquellos elementos vitales para el buen funcionamiento del conjunto, tales como ejes de acero calibrados, corona con el alma de aluminio, cojinetes de precisión para los ejes y un motor tipo mabuchi de caja larga, que es el encargado de transmitir toda su potencia al tren posterior. Las llantas, en este modelo inyectadas en plástico, merecen una mención especial ya que, además de reproducir con bastante exactitud las del modelo real, montan unos neumáticos estrechos muy peculiares, los slicks, lógicamente nada acordes con los que se utilizan en el RAC Rallye. Curiosamente, es la versión que Spirit reproduce del BMW 2002 ti 16V, vencedor en dicha prueba en 1973, con Bjorn Waldegaard y Hans Thorszelius al volante.

 

Sites de Grupo Zeta