La segunda prueba de la temporada resultó un auténtico "baño" para muchos de los participantes.
Un baño en el sentido real, y un baño en sentido figurado, puesto que los abandonos de gran parte de la nómina de inscritos dejaron el rallye en el 50% de equipos que finalizaron la prueba.
Navalcarnero accedía a acoger el Nacional de Tierra en otra fecha distinta a los años anteriores, para evitar problemas con los vendimiadores y los cazadores. En esta época ni se recoge la uva ni está abierta la veda, por lo cual la organización del rallye podía estar tranquila, sin inconvenientes de última hora.
Sin embargo, la veda que sí estaba abierta era la de la caza mayor. Aquella en la que si esperas el momento, contienes la respiración y disparas con acierto, te puede reportar un trofeo mayor, la del triunfo en el rallye.
Xevi Pons ha sido el cazador que mejor ha sabido conjuntar las cualidades necesarias para lograr ese trofeo, el de ganador de un rallye difícil, complicado, de muchas "manos" y más cabeza.
Desde el principio no hubo nadie que pudiera seguir con acierto su ritmo. Estaba Dani Solà, tratando de que la munición que estaba empleando no fuera baldía, pero Pons disparaba con otro calibre, y las distancias se incrementaban a medida que los objetivos, los tramos, iban cayendo. Tras ellos se hacía el vacío.
Muchos abandonos
Claudio Aldecoa dejaba el rallye en el primer tramo, ensombreciendo su 25º aniversario en el Nacional de Tierra. Joan Roca era el siguiente en la lista de favoritos que dejaba la competición, en su caso por avería mecánica. El campeón de 2006, Alex Villanueva, decía adiós una especial más adelante por causa de la bomba de gasolina... El panorama se estaba despejando en la tierra, mientras en el cielo seguía cubierto; la lluvia caía mientras Pons aprovechaba sus cualidades de piloto mundialista para sumar un minuto menos que Dani Solà en el cómputo total de los tramos disputados.
Detrás de los dos catalanes tenía lugar el asalto al tercer peldaño del podio. Si bien en algunos momentos ue Jorge García quien parecía que iba a lograr ese puesto, sobre todo cuando abandonaba Alex Villanueva, los mejores tiempos en la parte final del rallye de Óscar Fuertes le dejaban sin opciones frente al madrileño. En estos puestos las distancias con respecto a la cabeza del rallye se iban a los ocho minutos, todo un mundo en una competición que es prácticamente al sprint.
Aunque el interés principal del rallye estaba liquidado desde muy temprano, aún nos quedaba por ver qué eran capaces de hacer los dos pilotos de Subaru, sobre todo Eduard Pons, que llevaba un coche inscrito en Grupo A, al contrario que Francisco Pardo. Con los lógicos problemas de juventud, Pons conseguía realizar un buen rallye en el estreno de su coche, consiguiendo incluso unos buenos tiempos en algunas especiales. Su quinto puesto final, justo por delante de Francisco Pardo, le auguran un buen futuro para las próximas pruebas. Un futuro que deberá ser mejor para el único coche que no es Mitsubishi o Subaru, aparte del Focus de Aldecoa, con posibilidades de una buena clasificación. Y es que el Fiat Grande Punto S2000 de Albert Llovera volvía a abandonar, aunque esta vez disputó seis tramos al menos.
Con la victoria de Pons y el segundo puesto de Solà, se aclara bastante el panorama para las próximas citas. Ya sabemos quiénes son los aspirantes y quiénes se deben conformar con esperar a que éstos fallen.