martes, 02 de diciembre de 2008 Buscar

Los Grupo B

A pesar de no ser muy habituales los Grupo B, poco a poco se van dejando ver, y no pasan inadvertidos precisamente.

Lancia

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En la nieve

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Campeonatos

Vehículos con historia

15/09/2006

Pol SANTAMARÍA / Fotos: World Race Image

Vehículos con historia

Por suerte, mucha gente opina que la mejor manera de mantener un vehículo en perfectas condiciones es haciéndole kilómetros, y cuantos más mejor. Alejándoles así de los museos, donde por más que uno intente imaginárselos, no puede sentir la emoción de disfrutarlos en su hábitat real, sobre todo si hablamos de un coche de rallyes.

EL crecimiento que vive actualmente el mundo de los clásicos nos da la oportunidad de volver a disfrutar de vehículos que el tiempo intentaba en vano hacernos olvidar. Gracias a sus actuales propietarios, que no sin riesgo deciden ponerlos en el podio de salida de los diferentes rallyes, ya sean de regularidad o de velocidad, podemos aún ver rodar vehículos que marcaron hitos hace muchos años.

Leyendas vivas
Nadie se podía imaginar que con el paso del tiempo hombres como Walter Rohrl, Jean Ragnotti, Sandro Munari o Stig Blomqvist, por citar algunos, verían cómo los vehículos con los que escribieron páginas inolvidables de la historia de los rallyes, ahora les hacen sombra. Y es que no hay más que mirar la cara de un aficionado cuando se acerca a un coche y alguien le susurra al oído: "es un ex..." En esos momentos intenta captar todos los detalles, por pequeños que éstos sean, grabándolos en la retina de sus ojos e imaginándose a piloto y vehículo en plena acción. Si pudiésemos entender el lenguaje de estos coches, seguro que nos explicarían muchas historias y anécdotas de sus antiguos conductores.

La mayoría de rallyes cuentan actualmente con su versión histórica, y como en el caso del Monte-Carlo, se reúnen hasta trescientos cincuenta participantes. De esta manera podemos volver a ver en acción a Jean Ragnotti, John Bufum, Jean-Claude Andruet o Jean-Pierre Nicolas, entre un largo etcétera de pilotos que forman parte inseparable de los rallyes. Como también lo son los vehículos con los que participaron, así, el ver las evoluciones de un Audi Quattro ex Michèle Mouton en el corazón de los Alpes Franceses, la única mujer que ha logrado poner en jaque a los hombres al volante, con victorias en rallyes como Portugal, Acrópolis y Sanremo, o el reencuentro veinte años después de Francois Chatriot con el Renault 5 Maxi Turbo, con el que logró la victoria en el Tour Auto de 1986 y la segunda plaza en el Tour de Corse esa misma temporada, como se diría ahora, no tiene precio.

Ragnotti, un habitual
Fiel a su filosofía, Jean Ragnotti procura no bajarse del coche, Monte-Carlo, Tour Auto, Le Mans y pese a que el Alpine A110 no sea el coche con el que más se le relaciona, suele pilotar un "Defense Mondiale" grupo IV, con el que Bob Wollek en el año 1973 participó en el Rallye Monte-Carlo, finalizando en la decimocuarta posición. Continuando con Alpine y en ese mismo Monte-Carlo, Eric Comas, ex-piloto de Fórmula 1, en su nueva faceta de empresario/piloto, cuenta entre sus unidades de Alpine A110 con el que Ove Andersson y Jean Todt fueron segundos en el ya mencionado Monte-Carlo del ‘73, año en que la marca consiguió un sonado triplete, con Andruet, Andersson y Nicolas.

Para redondear definitivamente esa temporada, Timo Makinen ganó el siempre complicado RAC Rallye a los mandos de un Ford Escort MK1 oficial bajo los colores Milk Marketing Borrad, donde la marca del óvalo consiguió el primero de tres tripletes en "su" prueba durante la década de los setenta y casi de forma consecutiva. Donde no tuvo tanta suerte fue esa misma temporada en el Rallye Safari, donde un accidente le impidió llevar el Escort a la meta.

Vehículos con pedigrí
Hay coches que pese a que en competición nunca lograsen resaltar, han calado muy adentro en la memoria de los aficionados, como el caso del MG Metro 6R4, esta unidad corresponde a la que el inglés Tony Pond pilotó en el Rallye de Monte-Carlo de 1986, abandonando por accidente en los compases iniciales de la prueba, y en la actualidad su propietario forma parte del Club "Slowly Sideways", que organiza pruebas de competición para estos coches. Todo lo contrario que nuestro siguiente invitado, el Lancia Stratos, que por mucho que lo intente nunca pasaría inadvertido, y más si se trata de una versión "Alitalia", al igual que el Ferrari 308 GTB "Entremont", que en manos de Jean-Claude Andruet alcanzó el subcampeonato de Europa en 1981, y del cual actualmente es propietaria la familia Entremont. En el año 1973 Rauno Aaltonen dio la sorpresa con un pequeño Mini al finalizar tercero en el Rallye de Monte-Carlo por delante de vehículos mucho más potentes y en teoría más adaptados a la competición; cada año tiene cita ineludible con la nieve, reviviendo su proeza en el Monte-Carlo Histórico.

Lento despertar
Como de costumbre, a no ser que hablemos de fútbol, nuestro país parece que se empeñe en ir siempre a remolque de lo que sucede en Europa; por suerte siempre hay quien mira más allá de los Pirineos y nos da una agradable sorpresa. Un vehículo que en su momento levantó mucha expectación fue el Lancia 037 Martini, y del que ya hemos podido disfrutar en más de una ocasión. Utilizado en su día por Markku Alen, si nos fiamos de la matrícula, esta unidad logró la primera victoria de un 037 en 1982 en el Pace Nacional Rallye, aunque existen discrepancias, y si nos fijamos en el número de chasis también disfrutaron con él Atilio Bettega y Adartico Vudafieri, disputando Alen un par de citas mundialistas del ‘82, siempre como Evo 1.

Otra joya ex mundialista que ha recalado en nuestro país es un Fiat 131 Abarth que en su día pilotó el campeón europeo de 1975, Maurizio Verini. Esta unidad disputó diversas pruebas encuadrado en el equipo oficial Fiat durante el ‘76, siendo adquirida un año más tarde por una escudería privada. El actual propietario ha modificado la pintura original por la decoración que llevaron en el Rallye de Sanremo de 1981. Una prueba en la que Fiat se vio obligada a correr con los vehículos de la Escudería 4 Rombi, ya que no pudieron sacar sus coches oficiales debido a la huelga que mantenían los trabajadores de la fábrica.

La última incorporación a nuestro parque cerrado ha sido un Lancia Fulvia HF Grupo IV que a finales de los ‘90 pilotó Sandro Munari y Césare Fiorio en diversas pruebas en Italia, como el Rallye San Martino di Castrozza. Esperemos que éste no sea el último fichaje, y aunque sabemos que en nuestro país existen muchas piezas únicas en manos de pequeños coleccionistas, éstas raras veces ven la luz del día. Toda una pena.

Si bien en este artículo nos hemos fijado en los vehículos internacionales, somos conscientes de que hay muchos coches "nacionales" que continúan dando guerra por nuestras carreteras. En ellos nos centraremos en nuestro próximo artículo.
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