Con el cántabro Dani Sordo en Grecia, el Nacional de Rallyes volvió a tierras ourensanas para vivir un nuevo duelo. En total, cuatro pilotos se disputaron la victoria en una prueba que será recordada por la mala suerte del equipo Peugeot. De hecho, a las siete de la tarde todos dábamos por seguro el doblete de Ojeda y Vinyes, pero un cúmulo de despropósitos alejaron de los puestos de honor a los dos pilotos del león. Esos errores fueron, sin duda alguna, aprovechados por los pilotos de Renault. Por un lado, Alberto Hevia estuvo todo el día rodando en puestos de cabeza, aunque ciertamente el de Pola de Siero sólo pudo marcar un scratch, y eso fue en el último tramo, jugándose el rallye. En cuanto a Miguel Fuster, el alicantino hizo un rallye memorable con su Clio Súper 1600 del equipo privado Imex-Laca. Todo el rallye al ataque, todo el día peleando y, sobre todo, siempre con Alberto Hevia en el punto de mira. Salvando las distancias, el Clio de Fuster parece tan eficaz y efectivo como el de Hevia, lo cual habla muy bien del excelente esfuerzo que está haciendo el equipo Imex-Laca.
La historia del rallye
La prueba comenzó con Miguel Fuster como primer líder, después de marcarse un tiempazo en el tramo de Toen. Allí le endosó dos segundos a Ojeda y tres a Vinyes, mientras Alberto Hevia se situó en cuarto lugar. Este tramo fue ya una buena señal de lo que pasaría durante toda la jornada: Enrique García Ojeda rodó finísimo con su 206; Vinyes, como siempre, dando un espectáculo memorable que los aficionados supieron agradecer y Fuster y Hevia rodando como dos posesos persiguiendo a los Peugeot. Por detrás, no hubo mucha más historia que contar. Mientras Santi Concepción cada vez rueda mejor con el C2 Súper 1600, Sergio Vallejo no acabó de sacarle toda la esencia a un Punto que, con los colores ourensanos, corría más en casa que nunca. Da fe de su buen hacer el segundo puesto en el tramo de Melón-Avión, a apenas dos segundos de Enrique García Ojeda. Las humedades del tramo propiciaron dicha situación. Lástima que el de Meira sufriera una salida de carrera en el cuarto tramo que le apartó de la lucha por el podio. Con todo, el equipo Peugeot se hizo con los siete primeros tramos de la jornada, de los nueve de que consta la prueba. Si hablamos de estas siete especiales, estamos hablando de las siete de la tarde. A esa hora, la alegría era total en el equipo Peugeot. Y no sólo porque la petrolera Total sea uno de los principales patrocinadores del equipo, sino porque se veían con un primer y un segundo puesto: Ojeda primero, Vinyes a 19 segundos y un desanimado Alberto Hevia a 31. La nueva directora de Comunicación y “responsable económica” de los rallyes de Peugeot, Marta Blázquez, estrenaba su cargo en Ourense y su alegría era patente en la asistencia previa a los dos últimos tramos del rallye. Pero el mundo de los rallyes depara sorpresas pocas veces imaginables...
El mazazo del rombo
Quienes paseábamos por dicha asistencia antes de los dos últimos tramos, Cañón do Sil y San Pedro de Rocas, dábamos por hecho que Ojeda y Vinyes se subirían al podio. Y, en todo caso, nuestra única duda era ver quién se subiría al tercer cajón del podio, Hevia o Fuster. Ojeda tomó la salida en el octavo tramo del rallye con la tranquilidad de tener esos diecinueve segundos sobre Joan Vinyes, pero lo terminó destrozado moralmente al ver cómo su 206 se quedaba sin opciones por problemas en la caja de cambios. ¡La debacle! El equipo Peugeot se echaba las manos a la cabeza, aunque al menos quedaba la esperanza de Vinyes para el último tramo. De todas formas, es reseñable el tiempazo de Miguel Fuster en este Cañón do Sil. Cuatro segundos le metió a Alberto Hevia y ocho a Vinyes, quien después del abandono de Ojeda sintió el peso de la responsabilidad a sus espaldas. ¡Sólo le separaban ocho segundos de Hevia para los 24 segundos de San Pedro! Y no es que queramos meter el dedo en la llaga, pero realmente el fracaso de Peugeot se consumó en la última especial. San Pedro de Rocas fue letal para Vinyes, quien sufrió un trompo que le hizo perder treinta y cuatro segundos respecto al ganador del tramo... Alberto Hevia. El asturiano dio una demostración de finura, temple y constancia, aunque por detrás Miguel Fuster venía apretando muy fuerte. El de Benidorm acabó a tres segundos en el tramo y, por ende, a 5,4 segundos al final de rallye. ¡Un excelente resultado para Imex-Laca! Vinyes cometió uno de los pocos fallos que le recordamos en situaciones límite y el andorrano se conformó con un tercer puesto que a poco le sabe después de haber tenido la victoria tan cerquita.
DESAFÍO PEUGEOT: VICTORIA POR LOS PUNTOS
Comenzó Esteban Vallín dominando la clasificación general, muy animado después de las excelentes prestaciones demostradas en Vigo. Muy pronto se vio que Basols sería uno de sus principales rivales durante todo el día. A todo esto, tampoco nos podíamos olvidar de pilotos como Guillén, Entrecanales o Aitor Zubillaga, tres cracks capaces de dar siempre la campanada en cualquier terreno. Durante la mañana ya tuvieron lugar las primeras bajas, como las de Fernando González y Roberto Flórez. Y, mientras Vallín seguía aumentando el colchón de segundos respecto a sus perseguidores, Javier Pernía y Eloy Entrecanales perdían toda opción de luchar por la victoria, ambos por avería mecánica (problema eléctrico y bomba de gasolina, respectivamente). Con estos dos rápidos pilotos cántabros fuera de carrera, Guillén y Vallín seguían su particular lucha, mientras Basols estaba en el tercer puesto viendo cómo los dos gallitos se peleaban, controlando a Mascaró, quien por detrás luchaba contra los frenos de su Peugeot por encaramarse al podio.
Todos para casa.
Así que, cosas de los rallyes, ni Guillén ni Vallín consiguieron llegar a meta. El primero se dio un buen batacazo y se tuvo que retirar, mientras Vallín llegó a la última asistencia antes de la segunda pasada por Cañón do Sil y San Pedro de Rocas como líder, aunque con unos preocupantes problemas en el autoblocante. Esto le apartó de la carrera y propició que Mascaró hiciera un fuerte ataque que le llevó a superar a Basols en la clasificación. Y en tercer lugar un discreto Jonás Ramírez, a quien le benefició claramente la irregularidad del resto de los participantes. Al final, ¡ya veis! Lo que parecía una clara victoria de Vallín, se convirtió en un doblete para los pilotos del RACC. Así que Guillén sigue líder del Desafío con Mascaró a sólo tres puntos. Más emoción, imposible. Los Peugeot se verán las caras de nuevo en Llanes, en el mes de septiembre.
GRUPO N: COLLDECARRERA, DE CINE
La categoría de coches de producción estuvo más animada que nunca. Comenzó la prueba con el canario Armide Martín dominando, con el gallego Meira detrás. Sin embargo, poco le duró la alegría a estos dos muchachos. En la tercera especial, esto es, la primera pasada por Avión, David Colldecarrera hizo el mejor tiempo y comenzó su remontada. Sin embargo, lo que es remontar sólo duró hasta el cuarto tramo, ya que ahí tomó un liderazgo que no soltó en todo el rallye. Detrás de él, Marc Gutiérrez, hizo un rallye impresionante. Se marcó tres scratchs en los tramos de la tarde y, lo más importante, consiguió ir acercándose progresivamente a los tiempos de David Colldecarrera. Las buenas indicaciones de Antonio Zanini en el parque cerrado de Expourense dieron sus frutos. Quien no está rodando en tiempos de Colldecarrera y Gutiérrez en el equipo RACC es Samuel Lemes, aunque es cierto que el canario ha hecho un rallye mucho mejor que los otros. Terminó cuarto a apenas un minuto y medio de David, con lo que no se puede decir que sea un mal rallye.
Abandonos destacables.
En cuanto a Víctor Delgado, fue finalmente tercero después de un rallye excelente en el que cuajó muy buenos resultados. Armide Martín, por su parte, estuvo más “calmado” que en otras ocasiones y fue finalmente quinto. En cuanto a Meira, tuvo una pequeña salida de carretera, con tan mala suerte de arrollar a un espectador. Algo que nunca hubiera pasado si todos nos colocásemos en los lugares adecuados. Otro de los “clásicos” del grupo N, Martínez-Conde, tampoco pudo terminar el rallye. Se quedó fuera de juego ya en la segunda especial.