lunes, 01 de diciembre de 2008 Buscar

Campeonatos

Rallye de Cantabria

08/06/2007

J. M. Fernández Pellón / Fotos: Kike Salgueiro

Rallye de Cantabria

La prueba más importante de Cantabria saldó por fin una deuda que tenía contraída con Alberto Hevia: verle como ganador en El Sardinero. Tras dos tempordas logrando la segunda posición, el asturiano logró la victoria en un rallye en el que Miguel Fuster abandonó y Jesús Puras acabó segundo.

Quinto en 2003 en el año de su debut con el Renault Clio Súper 1600; cuarto en 2004 la temporada en la que logró el título nacional como piloto oficial de Renault; segundo en 2005 a bordo de nuevo del Clio oficial de Renault Sport España, y segundo, otra vez, en 2006 con el Peugeot 206 Súper 1600 oficial. Si hay un piloto que ansiaba una victoria sobre los deslizantes tramos cántabros, ése era Alberto Hevia.

Un triunfo además que coloca al de Pola de Siero como uno de los favoritos para luchar por el título nacional, un objetivo que ya dejó claro tras la segunda posición lograda en su debut con el Volkswagen Polo Súper 2000 en el Rallye de La Vila Joiosa y que, debido a un presupuesto muy ajustado, había tenido que "congelar" al tener que presenciar desde la distancia el Rallye de Canarias, segunda prueba del Nacional.

El Cantabria Infinita de 2007 presentaba un recorrido con importantes variaciones respecto a la edición anterior. Tan sólo el tramo de San Pedro del Romeral era igual al de 2006, recuperándose además el tramo de Castillo Pedroso, que pasaba a denominarse Toranzo-Cotillo por realizarse entre ambas localidades. Las otras tres especiales que compusieron el recorrido del rallye (a todas ellas se daban dos pasadas), Lloreda-Selaya, Puentenansa-Riclones y Bielva-Hortigal, se realizaron en sentido inverso al de la pasada edición.

Por lo que respecta a los participantes, el regreso del Nacional a tierras peninsulares tras la visita a Gran Canaria suponía el reenganche de varios pilotos que tradicionalmente renuncian a dar el salto a las islas, como puede ser Pedro Burgo, Alberto Meira, Carlos Márquez o Víctor Senra, entre otros.

Entrecanales, con Porsche
Cantabria iba a ser además el lugar de estreno de algunos equipos, como el de Marcelino Hevia, que debía debutar con el Fiat Grande Punto Súper 2000, una circunstancia que no pudo llevarse a cabo debido a una repentina apendicitis que le impidió estar en el rallye. Quien sí pudo estrenar el Porsche 911 GT3 recién adquirido fue Eloy Entrecanales, mientras que Enrique García Ojeda, inscrito a última hora y que iba a realizar un esfuerzo para estar en la carrera al venir directamente desde Turquía, donde compitió en el IRC, no pudo participar al tener su Peugeot 206 RC R3 a la espera de unas piezas de la caja de cambios.

Lo deslizante de los tramos cántabros dejaba claro que los vehículos 4x4 debían ser los que mantuvieran la pauta en esta carrera, por lo que tanto el Porsche de Sergio Vallejo como el Citroën C2 Súper 1600 de Joan Vinyes tendrían que capear de la mejor manera posible el temporal de un rallye poco adaptado a sus monturas. Y si en seco sus posibilidades eran todo un interrogante, imaginaos cuando, en la mañana del sábado, el cielo amaneció totalmente nublado y con gran riesgo de chubascos en las montañosas zonas de los tramos, todo lo contrario a cómo se había celebrado el shakedown, con el cielo azul y temperaturas primaverales.

Empleando toda suerte de neumáticos según las informaciones ofrecidas por los "meteo" de cada equipo (agua, mixtos, mixtos rayados y de seco rayados), o vigilando a sus rivales, los pilotos tomaron la salida el sábado desde el parque de asistencia, ubicado un año más en Torrelavega, en el Mercado Nacional de Ganados.

El primer bucle de tramos se establecía con Lloreda-Selaya (19,57 km), San Pedro del Romeral (20,25 km) y Toranzo-Cotillo (10,09 km), es decir, todo un desafío para los pilotos, puesto que la dureza del rallye se agudizaba dada la gran longitud de estas primeras especiales. Fue Miguel Fuster quien realizó el mejor tiempo en la primera especial, con una sensible ventaja de 10,7 segundos sobre Hevia, 13,7 sobre Puras y ya 22,6 sobre Sergio Vallejo y 26,2 sobre Burgo. "Berti" pudo lograr los mejores tiempos en las dos siguientes especiales, beneficiado por na monta de neumáticos (maxi agua) más apropiada para el estado de la carretera que la de su principal rival por la victoria, aunque el asturiano había sufrido bastante en San Pedro debido a problemas con los interfonos, cuya centraliza va alojada en un punto con muchas vibraciones, lo que le produjo unos fallos inesperados y rápidamente solucionados de cara a la siguiente especial.

Ya sin los problemas de comunicación con "Pin", su copiloto, volvieron a anotarse el scratch en Toranzo, lo que les permitió llegar al parque de asistencia de Torrelavega con una diferencia de tan sólo 1,5 segundos de desventaja sobre el líder de la carrera, el Fiat Grande Punto de Miguel Fuster, quien en Toranzo había cedido nada menos que 6,7 segundos frente al de Volkswagen, viéndose superado incluso por Puras, Burgo y Vallejo. Por cierto que estos tres pilotos ocupaban en ese orden la tercera, cuarta y quinta posición. Por su parte, Joan Vinyes hacía lo que podía con el C2, colocado en la séptima posición, por detrás de Víctor Senra.

Adiós al Grande Punto
Lamentablemente para el desarrollo del rallye, Fuster se vio obligado a abandonar tras la cuarta especial, la segunda pasada por Lloreda, un tramo en el que la caja de cambios del Fiat Grande Punto se rompía y el de Benidorm se quedaba a verlas venir, cediendo 35 segundos en la especial, que pudo acabar al insertarse de milagro la sexta marcha de su coche. En este mismo tramo, Vallejo vio cómo el acelerador de su Porsche se quedaba bloqueado a fondo, lo que le llevó a realizar dos ligeras excursiones por el campo sin consecuencias, cediendo no obstante un minuto y penalizando tres minutos (30 segundos) al llegar tarde al control de San Pedro tras tratar de reparar el problema. Con todos estos contratiempos, Vallejo pasó de la quinta posición a la undécima, viéndose obligado a realizar una gran remontada en la segunda mitad de la prueba para llegar finalmente en la séptima plaza.

El abandono de Fuster y los problemas de Vallejo, además de unos tramos muy complicados por la lluvia y la niebla, hicieron que, por detrás de Hevia, Puras llegara a la mitad del rallye con 29,5 segundos de diferencia, seguido, ya a más de un minuto, por Pedro Burgo, a quien Víctor Senra y Josep Basols talonaban a una distancia prudencial. No era el mejor momento para que lo S1600 de González Raba, Sergio Pérez o Carlos Márquez apretaran, resultando a todas luces Vinyes el mejor de la categoría, sexto con el C2 de Auto-Laca.

Puras, a la contra
A la asistencia que marcaba el ecuador del rallye Hevia llegaba un tanto agobiado, puesto que en el enlace hasta allí el coche se quedó varias veces en punto muerto e incluso al reagrupamiento tuvo que entrar empujando. Afortunadamente para él, en la asistencia se pudo solucionar el problema al enderezar la timonería del cambio y reparar el cable que acciona la marcha atrás. Se calló en ese momento que la caja de cambios se había quedado sin primera, aunque muchos nos preguntamos por qué siempre que salía de la asistencia era empujado por sus mecánicos.

Pese a tener que arrancar en los tramos en segunda, el asturiano continuó marcando los scratchs de la segunda mitad del rallye, un momento en el que Puras, consciente de que la diferencia mecánica entre ambos coches (favorable al Súper 2000) no le iba a permitir plantar cara a Hevia si no sucedía algo extraño, optó por montar neumáticos de seco rayados para los primeros tramos de la tarde, apostando por lo contrario Hevia, que llevaba gomas de lluvia.

Con los scratchs marcados por Hevia en unos tramos (Puentenansa y Bielva) sobre los cuales la lluvia siguió cayendo, el asturiano continuó distanciándose de Puras, a quien la única jugada posible para neutralizar al del Volkswagen no le salió bien. No obstante, Puras, que llegó a la recta final del rallye con un minuto de desventaja frente a Hevia, se conformó con la segunda posición, un resultado que le permitía colocarse como líder del Nacional. Pedro Burgo se afianzó en la tercera posición, mientras que en la lucha por la cuarta plaza saltaron chispas entre Víctor Senra y Joan Vinyes, puesto que el andorrano rodó rapidísimo en los tramos de la tarde y ni siquiera el scratch del gallego en el último tramo, el primero del piloto del RACC en el Nacional, impidió que el de Auto-Laca acabara cuarto.

Un último tramo en el que se produjeron los abandonos de Sergio Pérez y Eloy Entrecanales; mientras que el del Clio ex Hevia se quedaba sin frenos al romperse la bomba, el del Porsche hacía un trompo en el que tocaba contra un talud y rompía el radiador. Tras Senra, sexto se colocó Josep Basols, que acabó por delante de Vallejo, Álvaro Muñiz, César González Raba y David Hernando, retrasado el cántabro por un pinchazo en los tramos matinales, lo mismo que le sucedió a Yeray Lemes. El desconocimiento del terreno y fallos en el turbo de su Subaru condicionaron el rallye de Albert Orriols.

Quién nos lo iba a decir. Tres carreras disputadas del Nacional 2007 y tres ganadores diferentes: Fuster en La Vila Joiosa, Vallejo en Canarias y Hevia en Cantabria. La temporada da por finalizado el mes de mayo con un certamen de lo más apretado, puesto que, curiosamente, gracias a su regularidad, Jesús Puras y Carlos del Barrio comandan el campeonato, aunque sea por tan sólo un punto de ventaja sobre los "empatados" Fuster y Hevia.

 

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