lunes, 01 de diciembre de 2008 Buscar

Campeonatos

Príncipe de Asturias

22/10/2007

Elías DOMINGO / Fotos: Nacho BLANCO y Kike SALGUEIRO

Príncipe de Asturias

Una prometedora lista de inscritos fue dando paso a una enorme criba, en la que los principales favoritos fueron diciendo adiós. Solà, Fuster, Alberto y Marcelino Hevia, Sergio Vallejo… Los mejores pilotos de nuestro país dieron mucho espectáculo, pero los 250 km cronometrados de un renovado Príncipe no les pusieron las cosas nada fáciles.

Quienes tuvieron el placer de acercarse a la cita del Nacional con Oviedo pudieron descubrir cómo será la configuración del rallye de cara a la próxima temporada, cuando será puntuable para el IRC. Y es que los máximos responsables de Automóvil Club Principado de Asturias pretenden que éste sea el rutómetro con el que se inaugure la presencia española en el certamen intercontinental. Hubo muchos ingredientes que pusieron mucho sabor a una cita que contó con los mejores especialistas de nuestro país.

Pero es que para rodar rápido en las complicadas carreteras del Príncipe hace falta un plus de suerte que muchos no tuvieron. El líder del campeonato y piloto del Fiat Grande Punto S2000, Miguel Fuster, llegaba a Oviedo con la obligación moral de estar arriba, de luchar por la cabeza. Pero algo se le torció en su camino hacia el triunfo. Lo mismo le sucedió a Dani Solà, quien alquiló para la ocasión un Peugeot 207 S2000 ensamblado por Twister Corse en Italia. Un coche que llegaba a Asturias con tan sólo unos pocos kilómetros encima. Tampoco el catalán tuvo ese puntito de fortuna que se necesita para salir airoso de tramos tan complicados como el Pajomal-Carbayín-La Rasa, una especial de casi 30 km. que recorre alguno de los valles más bonitos de la Asturias interior, uniendo brillantemente valles mineros y sierras interiores de constante curva y sube-baja. Nada que ver el 207 de Solà con el de Enrique García-Ojeda. El cántabro, ofi cial de Peugeot, acudió al rallye gracias al apoyo decidido de Daniel Rollet, director general de la marca, para demostrar que el liderato en el IRC o el excelente papel que está realizando el equipo por toda Europa no es fruto de la casualidad ni de mágicas pócimas. Ojeda estuvo muy firme, aunque cierto es que su excelente regularidad se vio compensada por un 207 S2000 que quizás sea, a día de hoy, el mejor del mundo, por su acertada combinación entre prestaciones y fi abilidad.

“Mitsu” y Porsche
En la nómina de pilotos que no llevaban Súper 2000, pondremos en primer lugar a los Porsche 911 de Sergio Vallejo y Eloy Entrecanales, mientras que pilotando Mitsubishi había hombres como Yerai Lemes, Víctor Senra, Alberto Meira o un reaparecido Sergio López-Fombona. El de Gijón volvía a las carreras después de un año de ausencia. En Llanes, en 2006, le veíamos por última vez y, desde entonces, ha estado más que ocupado en su trabajo.

Centrándonos en el desarrollo de la prueba, la verdad es que hay que hablar de claro dominio por parte de Ojeda y su 207 S2000. Comenzó mandando ya desde el primer momento, con un scratch en el primer tramo, el novedoso Muncó-Muño, que se hacía con muy poquita luz. En el segundo, el largísimo Pajomal-Carbayín-La Rasa, sucedía lo mismo: dominio de Ojeda y Marcelino Hevia conseguía la segunda posición en el tramo. Pero, para entonces, ya no estaban en carrera dos de los hombres con más opciones de ganar. Por un lado, Miguel Fuster, quien decía adiós, después de sufrir un espectacular vuelco que arruinaba sus aspiraciones. Aunque ni él ni su “copi”, Medina, sufrían daños, la verdad es que el Grande Punto S2000 de Nocentini quedaba bastante maltrecho. Y Dani Solà también se iba fuera. Arrancaba una rueda (y seguía unos metros sin ella) después de salirse en una zona en la que le daba el sol de frente. Un incipiente sol, el del sábado, que continuaría durante toda la primera jornada, inundando los tramos de luz y permitiendo que el piso estuviera seco y sin sorpresas.

Por lo tanto, estábamos especialmente atentos al desarrollo del campeonato. Con Miguel Fuster recogiendo la maleta en la asistencia, era momento de fi jarse en cómo estaban los puntos. ¡Alguno ya había sacado la calculadora! Especialmente Sergio Vallejo, quien salía retrasado, hundido en la clasificación de la categoría regional, que le obligó a correr en circunstancias muy adversas. Los hermanos de Meira nos contaban, además, que las largas curvas del Príncipe poco favorecían las prestaciones del 911 GT3. Pero, aún así, se iban manteniendo entre los primeros: tercero, cuarto, tercero… Sin sorpresas, pero dando mucho espectáculo al público presente.

Ojeda domina
Así pues, llegábamos al final de la primera etapa con Ojeda como sólido líder, y los dos Hevia, Marcelino y Alberto, luchando por las primeras plazas del podio. Alberto Hevia nos comentaba cómo su coche contaba con un puntito menos de potencia respecto al resto (algo que se aprecia visual y acústicamente). Para él, lo importante era terminar arriba. Y “Marce”, mientras tanto, dejaba claro que éste tenía que ser el rallye en que la mala suerte terminara… ¡Maldita suerte! En el penúltimo tramo del rallye, el de Laviana decía adiós con el Grande Punto aquejado de problemas de cambio. ¡No es justo! Las carreras son muy ingratas…

Así que Ojeda seguía en primer lugar y el lance permitía asegurar completamente la segunda plaza de Alberto Hevia con el Polo S2000. Vallejo, por su parte, se veía benefi - ciado de los abandonos del personal para terminar tercero en la clasifi cación del Nacional, mientras que después llegaba un Sergio López Fombona que consiguió la cuarta plaza. Quinto Sergio Pérez (Renault Clio S1600), manteniendo una guerra muy particular con un Carlos Márquez (Fiat Punto S1600) que contó con muy pocos neumáticos para completar todo el rallye. La Categoría S1600 estuvo animada también con la presencia de Aaron Burkart, alemán que disputa el Mundial Júnior, quien pese a abandonar en la jornada del sábado, volvía a la carrera gracias al Súper Rallye.

 

Sites de Grupo Zeta