Puede parecer extraño, pero ésta es la primera victoria de Alberto Hevia en Llanes. Segundo en 2004, año en el que logró el título nacional a bordo del Renault Clio Súper 1600, y tercero en 2005 y 2006, el primero de ellos de nuevo con el Clio y el segundo con el Peugeot 206 Súper 1600, la suerte siempre le había sido esquiva en la carrera más oriental del Principado.
En el parque cerrado de la playa de El Sablón estaban los habituales del certamen, con la alegría de ver nuevamente a Sergio López-Fombona, que tras su positiva experiencia en el Príncipe, volvía a contar con uno de los Evo de Roberto Méndez. Además, pudimos ver el debut de Yerai Lemes con el Citroën C2 Súper 1600 de Auto-Laca, coche similar al empleado por César González Raba, además de los C2 R2 de Alberto Monarri (en su regreso a los rallyes), Armide Martín y Dani Peña. Pedro Burgo reaparecía a los mandos del Suzuki Swift de Gr.N de Rallycar. Los tres pilotos con posibilidades de lograr el título llegaban muy apretados en la clasifi cación, puesto que tras su tercera posición en Oviedo, Vallejo era líder, con dos puntos de ventaja sobre Fuster y Hevia, que estaban empatados.
Prematuros abandonos
Con unos tramos húmedos en sus primeras pasadas, no fue muy extraño que en la primera especial, Siejo-Puertas, se produjeran nada menos que tres importantes abandonos por salida de carretera, Meira, Raba y el desafi ante Jordi Martí. Por lo que respecta a los que sí pudieron llegar a la meta, el mejor tiempo lo marcó Alberto Hevia, 4,9 segundos por delante de Sergio Vallejo y con nada menos que 16,7 segundos de ventaja sobre Miguel Fuster. Marcelino Hevia, cuarto a 19 segundos, y Sergio Pérez, quinto, completaban el elenco de los mejores clasifi cados. Si el tiempazo de Vallejo nos impactaba, también lo hacía la notable pérdida de tiempo de Fuster, que en este rallye contaba con el Fiat Grande Punto con el que inició la temporada, unidad de la que habían tenido que echar mano tras el accidente del Príncipe.
En un rallye donde los conseguiría todos, Alberto Hevia volvió a anotarse el scratch de la segunda especial, Nueva Labra, un tramo en el que Miguel Fuster espabiló, deteniendo el crono 5,3 segundos más tarde que el del Volkswagen. Marcelino era tercero, a 9,3 segundos, mientras que,Vallejo se colocaba tercero a 13,6 segundos del poleso, superando, eso sí, al Mitsubishi de Fombona.
“Berti” despega
Con el abandono de Vallejo en la tercera especial debido a la rotura de un palier de su Porsche y gracias a su excelente tiempo en el tercer tramo del día, la segunda pasada por Siejo-Puertas, a nueve décimas del nuevo scratch de “Berti”, Marcelino Hevia se situó segundo de la general del rallye, separado 29,2 segundos del líder y distanciando en unos diez segundos a Fuster, que era tercero a 38,3 segundos del campeón de 2004. Sergio López Fombona, cuarto a minuto y medio de la cabeza, era el primer Mitsubishi, por delante de Basols y de Senra, mientras que Armide Martín se colocaba séptimo, por delante de Yerai Lemes y de Sergio Pérez, a quien el capó delantero se le había abierto en pleno tramo, rompiéndole el parabrisas y teniendo que detenerse para volver a cerrarlo.
Disputados estos primeros tres tramos, Miguel Fuster se quejaba de que el Grande Punto no reaccionaba como él esperaba. La razón podría estribar en que el diferencial trasero no funcionara correctamente. Tras el shakedown del viernes, el equipo de Mauro Nocentini optó por sustituir la caja de cambios del coche ya que algunas marchas estaban un tanto duras. La nueva caja de cambios, que en estos coches lleva incorporado el diferencial central, funcionaba correctamente, pero casi con seguridad no enviaba la presión óptima al diferencial trasero, con lo que Fuster no conseguía dibujar las curvas de una trazada.
Abandono de Marcelino
En la segunda pasada por Nueva- Labra, cuarto tramo del rallye, el poderío de Alberto Hevia volvió a hacerse notar con un nuevo scratch, afianzándose Marcelino en la segunda posición, al colocarse de nuevo a espaldas de su paisano. Fuster hacía lo que podía con un coche que no respondía a su gusto. Fue en este tramo donde Fombona tuvo que abandonar por una ligera salida de carretera, aprovechando Basols para ocupar la cuarta posición y el liderato de la Evo Cup.
Debido al exceso de público y su mala colocación en la parte final del recorrido, el tramo de Siejo-Colombres, la quinta especial del día tuvo que ser suspendida. El Rallye superaba su ecuador y, tras el preceptivo parque de asistencia en Llanes, se reanudaba con los tramos de La Tornería y Carmen-Torre. En el primer paso por La Tornería se produjo el abandono de Carlos Márquez, por avería en la caja de cambios de su Punto Súper 1600, cuando era noveno de la general, mientras que Hevia seguía marcando uno tras otro todos los scratch del rallye y Fuster trataba de acercarse a Marcelino. A esas alturas de la carrera todos teníamos claro que el asturiano iba a dejarse superar, al fi nal del rallye, por Fuster, a quien la segunda posición le servía mucho más para la lucha por el título que la tercera. Pero nadie podía esperar que eso sucediera de la manera tan dramática que se produjo. Marce afrontaba la última especial, la segunda pasada por Carmen Torre, con un minuto de desventaja sobre Hevia, primer clasifi cado, y distanciaba a Fuster, tercero, en 34 segundos. El asturiano se despistó y sufrió una salida de carretera en la que dañaba la parte frontal de su coche y arrancaba una rueda trasera. Fuster lograba la ansiada segunda posición, pero el equipo Fiat se quedaba con un sabor amargo de este rallye.
Así en el pódium de Llanes nos encontramos con un Alberto Hevia exultante, que se colocaba líder del Nacional a falta de una prueba, mientras que Miguel Fuster tenía cara de póquer tras lo sucedido en un rallye en el que no había podido luchar por la victoria. Mientras, para Basols era la carrera en la que se proclamaba campeón de la Evo Cup.