Si a principios de año un brujo nos dice el resultado final del campeonato, nadie se hubiese extrañado lo más mínimo, Miguel Fuster campeón al volante del Fiat Punto S2000, el más ofi cial de los equipos presentes. Pero si empezara a desmigar los resultados, a contarnos los entresijos de esta temporada y que los dos máximos aspirantes al título se lo iban a jugar “a cara de perro” en el último tramo del último rallye, por una diferencia de apenas 2”, le diríamos que se ha pasado con el peyote y que si también alucinaba con un Ferrari corriendo en el rallye.
Pues no señores, el chamán estaba en lo cierto, este 2007 ha sido una temporada de despropósitos, de presupuestos apurados, de coches estropeados, de salidas inesperadas… que han acabado dando como ganador al que en un principio era el favorito. Pero el recorrido hasta llegar hasta lo más alto del pódium no ha sido el que todos esperábamos y ha costado mucho más de lo previsto.
La última cita del año era el mítico y querido Costa Brava, organizado por Rallyclassics.org, cuyos tramos mundialistas iban a servir de juez para que uno de los tres aspirantes a la victoria se coronase campeón. Pero, además, había otros atractivos argumentos para pasar un fi n de semana en Lloret de Mar, allí iba a debutar el Ferrari 360 Modena de Piedrafi ta Sport, a manos de Jesús Puras, y una buena cantidad de clásicos se iban a dar cita en los tramos catalanes, pues era la preinscripción del Campeonato FIA de Rallyes Históricos.
Vallejo, descartado
El rallye comenzaba temprano, con dos tramos en la zona de Sant Hilari en los que el más retrasado de los posibles campeones, Sergio Vallejo, que no dependía sólo de él para lograr el título, se marcaba el primer scratch con su espectacular Porsche. Pero era sólo un espejismo, pues en la segunda cronometrada rompía un amortiguador y era un rapidísimo Vinyes el que se llevaba el mejor tiempo y se colocaba en cabeza de la clasificación, ¡un S1600 mandando!, algo inusual esta temporada.
Pero por detrás llegaba la lucha y Hevia se mostraba más rápido que Fuster pues, a pesar de varios problemas que le acuciaban en su VW Polo S2000 como la dirección un poco tocada y el colector de escape roto, tras la primera pasada por el precioso tramo de la costa, Tossa-St. Grau, era el asturiano el que se ponía líder de la clasificación, pero sólo 0,8” por delante de Fuster.
Para entonces, Vallejo ya había solucionado sus problemas con el amortiguador, pero a su asistencia le había costado más tiempo de lo regla reglamentario, penalizando un minuto y veinte segundos y perdiendo toda opción de victoria.
La segunda pasada consecutiva por el tramo de la costa era anulada por motivos de seguridad, pues la gente se había empezado a mover y dirección de carrera se vio obligada a neutralizarlo, previniendo males mayores.
Tarde apretada
Se esperaba una tarde apretada, pues Hevia y Fuster estaban en un suspiro, mientras que Vinyes les seguía el ritmo con el C2 y quedaban dos bucles de tres tramos por Osor, La Cantina y Coll de Revell.
Puras, mientras tanto, era el centro de atención de muchas de las miradas, pues el Ferrari 360 Modena era todo un espectáculo. Sus tiempos estaban por detrás de los S2000, pero por delante de los Gr.N, aunque Chus nos comentaba que estaba teniendo algún problema con el accionamiento del cambio, pues la palanca no volvía a su sitio después de engranar, y que se había marcado un trompo en Tossa, resolviéndolo espectacularmente con un “cero” estilo Panizzi.
Pero la tensión se centraba en cabeza y en ver cómo primero Hevia se llevaba Osor, dejando a Fuster a 3”, y después el de Alicante le restaba 2,1” en La Cantina y el del VW se la devolvía en Coll de Revell, dejando la diferencia en 1.4” a falta del último bucle, el cual se iba a disputar de noche.
Los nervios estaban a fl or de piel, la tensión se mascaba en el ambiente, en Fiat no acababan de entender como su piloto no se despegaba ya de un VW privado que sonaba a cascajo con el colector roto, mientras que Fuster se tensaba más y más, a sabiendas de que de nada servía acabar segundo. En los 13,22 km de Osor, Hevia sumó 3,8” a su renta, dejándola en 5,2”.
Los 24,79 km de La Cantina iban a ser cruciales y allí Fuster se tiró, restando al de La Pola 3,3”. Más emoción no podía haber, noche cerrada, los míticos tramos del Mundial y dos pilotos frente a los 6,94 km de Coll de Revell. Hevia tenía a su favor 1,9” y los dos se jugaban el Campeonato de España. En la pasada anterior había sido más rápido Berti, por cinco décimas, pero el VW Polo se caía a cachos y con la mitad del tramo le bastó, una rótula trasera izquierda cedió y la rueda se puso a 90º, el Polo se fue de lado y tras intentar controlarlo acabó fuera de la carretera, unos metros más allá.
Fuster, campeón
Azaroso final para una preciosa lucha, pues ganase quien hubiese ganado debía haber sido con el cronómetro como juez, pero no ha sido más que la continuación del alocado campeonato que hemos tenido. Fuster lograba acabar el tramo sin más problemas y llegaba a Lloret coronado campeón de España, dando a Fiat un título esperado y sufrido como pocos. Segundo era un rapidísimo Joan Vinyes, que se marcaba sin duda su mejor rallye y dedicaba, emocionado, este pódium a su madre fallecida unos meses antes.
Jesús Puras lograba subir el Ferrari al pódium en su debut, aunque a punto estuvo Sergio Pérez de alcanzarle con el Clio S1600. Chus apretaba en la parte fi nal, a pesar de tener los frenos alabeados, se llevaba el scratch en el último tramo y con él el podio. Contento con el coche, nos comentaba que aún quedaba trabajo que hacer pero, desde luego, la base era estupenda.
Sergio Pérez, a ritmo de Mundial, lograba una brillante cuarta plaza, mientras que Vallejo se quedaba a 9” del cántabro en la quinta posición. Josep Basols se llevaba la Evo Cup, fi nalizando sexto y primer Mitsubishi, mientras que Membrado disfrutaba en el rallye de casa con un Evo IX, logrando la séptima plaza fi nal.
Yeray Lemes y Víctor Senra cerraban la lista de los Gr.N entre los diez primeros, mientras que Entrecanales colocaba su Porsche en la décima posición fi nal.
Miguel Fuster se coronaba en el pódium campeón de España, título a sumar a su campeonato de 2003, tras un estresadísimo final de año, mientras que Mitsubishi es la campeona indiscutible de Marcas y, desde luego, los GT la sensación del campeonato.