En Canarias se esperaba mucho de los GT. Buen asfalto y rampas con mucho desnivel hacían presagiar que el Porsche y los Ferrari tendrían la carrera en sus manos, como a la postre así fue.
No obstante, la llegada de los 207 S2000, que venían como grandes triunfadores del IRC y con una buena actuación en el Rallye de La Vila Joiosa, igual que el Fiat de Fuster, apuntaba a que podrían dar una buena batalla a tanto caballaje, sobre todo aprovechando su tracción cuatro si el asfalto se ponía delicado.
Pero si bien hubo nubosidad aislada, no cayó ni una gota de agua, con lo cual ya desde el primer tramo el Ferrari de Armide Martín empezó a mostrar al resto de la concurren cia que difícilmente le iban a pasar por encima. Armide ganó los cinco primeros tramos y puso casi una veintena de segundos de por medio con un Sergio Vallejo que, a su vez, empezaba a hacer lo propio con los Peugeot de Monzón y Ojeda.
Cuando se llegaba al ecuador del rallye los incidentes habían sido ya numerosos, una vez que Yeray Lemes se quedaba tirado en la línea de salida del primer tramo, con un palier roto, y Fuster y Sergio Pérez tenían sucesivos despistes al tocar contra las numerosas vallas de protección que jalonaban los tramos, que se habían incrementado en esta cita.
La sexta cronometrada rompió todas las expectativas de victoria a las que aspiraba Armide Martín cuando, tras tocar con un guardarraíl, salía despedido hacia el exterior de la curva, dañando la suspensión y el tren delantero de su Ferrari, lo que le llevaba al abandono.
Cuando esto sucedía, Monzón rodaba a 16"9 de Vallejo y Ojeda a 4"9 del canario, mientras que Basols, que lo estaba haciendo muy bien, y Garre, en franca recuperación anímica de su salida en el shakedown, formaban otro dúo, que precedía a los Clio de José Torres y Joan Vinyes, que no veían la forma de avanzar, al encontrarse con unos frenos que no paraban el coche. En cuanto a los Nissan, Sergio Fombona estuvo mucho más "moderado" que en otras citas. Rubén Gracia había pinchado y Cima Jr. abandonaba por un problema eléctrico y una posterior penalización de 19’’.
Esperábamos que los dos últimos tramos de la primera etapa, El Saucillo y El Parador, pudieran aportar algún cambio a la clasificación, y a punto estuvo de ocurrir. Por unos segundos y unas décimas, Vallejo ganaba en el primero a Monzón, pero éste le replicaba fuerte en el segundo, acercándose considerablemente al término de la jornada, que fue aciaga para Josep Basols, que veía cómo su Ferrari ardía casi por completo en el tramo de El Parador-Lomo Magullo.
La segunda parte del rallye era corta en cuanto al número de tramos, pero larga en kilometraje, ya que se superaban los cincuenta. Iba a ser una prueba de fuerza, pero Monzón advertía ya que la altura y los fuertes desniveles no iban a jugar precisamente a su favor. No obstante, lo intentó, pero vio que incluso vaciándose en su pilotaje poco había que hacer, una vez que en Agüimes, a pesar de marcar el scratch, lo más que pudo restarle a Vallejo fueron tres décimas, pero al paso por San Bartolomé de Tirajana Sergio se la devolvía con creces. A pesar de ello, en el segundo bucle, Monzón lo intentó de nuevo, ganando otra vez en Agüimes, pero ahora con una diferencia más corta que en la primera pasada, con lo cual ante el último tramo, que fue favorable al Porsche, poco quedaba ya por hacer.
Por consiguiente, la victoria de los hermanos Vallejo y el Porsche 911 fue tan rotunda como para situarles líderes del Campeonato de España. Otra cosa, como nos comentaba Sergio, es lo que venga: "Aquí todo estaba más o menos a nuestro favor, el coche lo tenemos más por la mano; es un rallye de GT, como se ha visto también con el Ferrari de Armide, cuando corramos por el norte peninsular el panorama cambiará, pero si "incordiamos" igual nos encontramos con más de un podio".
En cuanto a Enrique García Ojeda, el campeón IRC supo siempre cuál era su sitio, y como tal lo aceptó. A partir de aquí viene su terreno y la respuesta del piloto de Los Corrales de Buelna nos da que va a ser contundente. Óscar Garre tuvo un principio de rallye difícil, pero lo superó e hizo su papel. El tinerfeño José Torres cumplió con creces, Joan Vinyes sufrió lo suyo con los frenos y, afortunadamente, en esta ocasión Sergio Fombona no nos obsequió con un "fombonazo".