Campeonatos
14/03/2008
Nacho BLANCO / Fotos: DPPI, SUTTON, HOLMES, RIEROLA y N.B.
Mundial de Suecia
Desde hace 28 años, el piloto más joven que había ganado un rallye del Mundial era Henri Toivonen, pero ahora ha llegado otro finlandés, Jari-Matti Latvala, y ha conseguido la victoria en un atípico Rallye de Suecia con tan solo 22 años. Nadie ha podido seguir su ritmo.
Después de estar en boca de todos durante la semana anterior, debido a la falta de nieve, finalmente se daba el banderazo de salida al Rallye de Suecia, este año totalmente centralizado en Karlstad, en el centro del país. La escasa nevada caída unos días antes dejaba los tramos con una fina capa de hielo y sin apenas snowbanks, con la amenaza de suspensión de especiales, sobre todo porque los dígitos del termómetro no se pusieron en negativo en ningún momento del fin de semana.
Tras el paseo militar de Loeb en Montecarlo, los Ford tenían aquí una oportunidad de salir con cierta ventaja que anulase la superioridad del francés. El equipo del óvalo tenía una auténtica escuadra, con pilotos nórdicos por doquier, Hirvonen, Latvala, H. Solberg... e incluso un Galli al que nunca se le ha dado mal esta prueba.
Pero, tras los primeros tramos, llegaron las sorpresas; para empezar, no era Hirvonen el que comandaba la clasificación, pero tampoco Loeb, era Jari-Matti Latvala, que con sus 22 añitos estaba dando en los morros a todos los demás, marcando todos los scratchs del día. Decía que por primera vez en su vida había podido realizar unos tests en condiciones antes de un rallye y que allí le habían puesto el coche a su gusto, con lo que los tiempos le estaban saliendo.
Y vaya si le estaban saliendo, porque al final del día le llevaba nada menos que 48" a su compañero, segundo clasificado, y había forzado a Loeb a cometer un error. En una izquierdas el francés metía demasiado el coche en el interior, clavándose en la nieve y saliendo catapultado al exterior, dando una vuelta de campana. Y aunque lograba terminar el tramo perdiendo 3.30", en el remote service del mediodía no le podían cambiar todas las piezas y abandonaba poco después.
Tercero era Henning Solberg, muy motivado en su terreno, mientras que Gigi Galli le seguía muy de cerca. Petter Solberg no había tenido el día, rodando un tanto a disgusto con el reglaje de suspensión, aunque peor iba la cosa para Atkinson, que había perdido ya 15 minutos en una excursión. Tampoco tenían mucha suerte en Suzuki, cuando Andersson, centro de todas las atenciones en su país, se veía obligado a abandonar, tras un problema de motor, cuando rodaba séptimo. Gardemeister, por su parte, sufría un problema hidráulico que lo retrasaba, aunque seguía en carrera.
El sábado, cuatro Ford copaban las cuatro primeras plazas, pero Henning pinchaba y era superado por Galli, algo que el noruego no estaba dispuesto a permitir, por lo que en un intento de recuperar el pódium se dejaba el morro de su Focus contra un guardarraíl.
Tal era el estado del terreno que la segunda pasada por el primer tramo tuvo que suspenderse, pues prácticamente se corría sobre tierra. Con Loeb fuera y tres Focus cómodos en el pódium, Hirvonen no consideró oportuno arriesgar para intentar ganar a Latvala, algo que parecía bastante complicado, por lo que las posiciones de cabeza se afianzaron, con un Petter en tierra de nadie por detrás y un Dani Sordo que poco a poco iba escalando posiciones.
Ni Aava ni Rautenbach estaban teniendo su rallye, ambos privados de Citroën, con un C4 el estonio y un XSara el zimbabuense. Los dos tenían sus más y sus menos con la nieve y rodaban retrasados en la clasificación.
Al final, pocos cambios en la clasificación, la anulación de un tramo más el domingo y la escalada de Sordo, que aprovechaba la rotura de Wilson para acabar sexto. Hirvonen es líder con seis puntos sobre Loeb y sobre Latvala. Veremos qué pasa en las siete pruebas de tierra que tocan ahora.