DÍA 1
El Mundial se desplazaba a las antípodas para continuar el particular duelo que Gronholm y Loeb mantienen por el título. Si en Alemania el terreno le sonreía a “Seb”, aquí era a Marcus al que más familiares se le hacían las rápidas pistas de Nueva Zelanda, sobre todo si recordamos que el año pasado el francés no pudo correr la prueba a causa de su lesión de hombro y la mayoría de los tramos son nuevos desde entonces, pues su localización cambió del norte al sur de Auckland.
Pero a pesar de todo, a Gronholm le sentó mal el cambio de estación, allí es el fi nal del invierno, y comenzó la prueba con un buen resfriado. Pero si la lluvia hizo mal a los pulmones del fi nlandés, dejó las pistas bien mojadas para que no le supusiese penalización salir primero. Comenzó la lucha y ya se vio que el rallye iba a ser cosa de dos. Pero Citroën erró en la elección de neumáticos, montando demasiado blando, y dejó que Marcus se escapara por 13” al final de la primera etapa. Ésa iba a ser la diferencia más abultada del rallye entre los candidatos.
DÍA 2
El sábado el sol lucía en lo alto del cielo austral y las pistas ya se habían secado. Entonces fue cuando Loeb devolvió la pelota a Gronholm, montando una goma más dura y recortando la ventaja que el finlandés le había sacado el viernes. Tras el primer bucle, se quedaba en sólo 4” y lejos de permanecer ahí, “Seb” lograba superar a Marcus en los dos tramos de la tarde, acabando el día 1.7” por delante. El domingo quedaba mucha tela que cortar.
Por detrás, Hirvonen rodaba tercero sin atosigar a los campeones y sin ser atosigado por Latvala y Atkinson, que mantenían su particular duelo por la cuarta y la quinta plaza, una vez que Sordo se quedaba descolgado de la lucha.
DÍA 3
Si el domingo de Alemania era emocionante hasta el último tramo, este final de rallye pasará a la historia como el más apretado hasta el momento. En el primer tramo, Gronholm superaba a Loeb por una décima, al siguiente el francés se volvía a poner líder por cinco, aumentado su ventaja hasta 2.9” en la primera pasada por Whaanga Coast. Pero Gronholm no iba a tirar la toalla y en Te Hutawai recortaba hasta dos décimas, colocándose por delante en la segunda pasada por Whaanga Coast por sólo siete décimas. El último tramo, la superespecial de Mystery Creek, iba a resultar decisiva, pues aunque Loeb marcaba el scratch, se quedaba a sólo ¡tres décimas! del finlandés, logrando Marcus aumentar su ventaja en el Mundial dos puntos, que le harán mucha falta en las pruebas de asfalto que se avecinan. Por detrás, Atkinson lograba superar a Latvala y Sordo se conformaba con la sexta plaza.
