Campeonatos
09/06/2008
Nacho Blanco / Fotos: DPPI, Sutton, M.Holmes y N.B.
Mundial de Jordania
Jari-Matti Latvala nos cuenta su Rallye de Jordania.
¡Buah, qué calor! Nuestra tradición en Finlandia de tomar saunas nos permite soportar bien el calor, pero el Rallye de Jordania fue más de lo que esperábamos. Yo no estaba preocupado por las temperaturas dentro del Focus, sino por cómo podían comportarse los neumáticos en estas condiciones tan extremas. Pirelli decidió darnos a los equipos los compuestos más duros dentro de las Scorpio, pero no esperábamos 40o C. Ninguno teníamos experiencia en estas condiciones de calor.
Los tramos cambiaban mucho, había unos realmente rápidos y otros con zonas muy lentas. Yo esperaba el rallye un poco más rápido, pero seguro que no es lento. Nos preocupaba que en las subidas más lentas la temperatura del agua subiese por encima de los 108o C, lo que es demasiado.
La superficie era bastante lisa, pero cerca de los bordes había muchas piedras que podían dañar las ruedas y la suspensión, por lo que había que tener muy buenas notas. Existían muchos rasantes ciegos, lo que no te permitía ver hacia dónde iba el camino. En Finlandia también los tenemos, pero son diferentes, ya que si tú miras a los árboles puedes ver la distancia y hacia dónde irá la curva, pero aquí, al ser tan abierto, no sabes hacia dónde ir. Todo es del mismo color, donde quiera que vayas ¡siempre es amarillo! Donde mires, es todo arenoso. Es muy peligroso asumir riesgos, la carretera de pronto cambia y va hacia otro lado, y tienes que tener todo eso cuidadosamente marcado en las notas, y al haber tantas rocas tienes que mantener siempre la línea, sin salirte. Sabía que esta vez debía empezar con más cuidado de lo que lo hago normalmente.
Nunca había estado en Oriente Medio, sólo una vez por actividades promocionales de nuestro equipo, BP Ford Abu Dhabi. Y debo decir que la gente es realmente simpática, y con un clima realmente cálido y seco. Antes del rallye estuvimos en el Mar Muerto, flotando sobre el agua, lo que es muy curioso, pero quizá para un esquimal como soy yo no es el lugar ideal para vivir. Es un poco extraño ver a todos esos soldados, hay muchos militares alrededor, con muchos puntos de control donde estábamos nosotros, pero han sido realmente simpáticos en todo momento, dándonos la bienvenida a Jordania.
Las temperaturas cayeron, pero pronto encontramos otras dificultades. La gravilla sobre un terreno duro como el asfalto patinaba mucho y empecé perdiendo demasiado tiempo, yendo de lado a lado y no avanzando, lo que desgastaba mucho los neumáticos traseros, mientras que los de Mikko estaban nuevos. Tenía que concentrarme más en la frenada, hacerla más suave y ser más exacto en mis trazadas; aun así terminé tercero.
El sábado, después del choque de Loeb, la lucha con Sordo fue muy interesante, pero al tener él que abrir pista nos permitió situarnos como líderes hasta la última especial del día, donde empezaron las discusiones por las tácticas. El último día era el más largo, y el primer bucle de especiales iba a ser crítico. Sordo tenía que abrir pista de nuevo, y el equipo trabajó duro para que eso ocurriera; en cuanto llegó su tiempo, teníamos que clasificarnos por detrás suyo, y así fue. El último día estábamos plenos de confianza, pero ¡Dani no se iba a rendir sin luchar! En la primera especial tomé el liderato, pero era demasiado bonito para ser cierto. Toqué con una roca y lo sentí en la suspensión trasera, pero no parecía nada anormal. En la segunda especial, uno de los tirantes se partió, dejando la rueda trasera medio colgando. Antes de la siguiente especial, hicimos todo lo posible para atar la suspensión con correas y conseguimos llegar, pero perdimos mucho tiempo. Tras la asistencia, el equipo nos dio la orden de atacar al máximo para subir alguna posición. Al final, séptimos.