09/06/2008
Nacho Blanco / Fotos: DPPI, Sutton, Rierola y N.B.
Mundial de Cerdeña
Ni diez, ni veinte, ni treinta, sino cuarenta victorias en el Mundial ha conseguido Sébastien Loeb con su triunfo en Cerdeña. Pero no ha sido fácil, pues tras escaparse el primer día, los Ford de Hirvonen y Latvala salieron como misiles en su busca para quedarse a tan sólo diez segundos en la línea de meta.
Más que película, en este rallye vimos un peliculón de persecuciones de coches, pues toda la prueba estuvo protagonizada por los dos Ford Focus de Latvala y Hirvonen lanzados a la caza de Súper Sébastien Loeb. El rallye comenzaba con las incertidumbres de encontrarse unas carreteras destrozadas por las últimas lluvias y con unas temperaturas más bajas de las habituales, lo que podía repercutir en las prestaciones de los neumáticos, pues el compuesto elegido por Pirelli era el duro, con lo que las gomas llegaban prácticamente intactas al final de tramo.
Pero tras los primeros tramos se vio que la pista se limpiaba como siempre y que Hirvonen, que salía primero el viernes, tenía dificultades para seguir el ritmo de cabeza y acababa cuarto, mientras Loeb se escapaba, seguido de Sordo a 35" y Solberg a 59", algo que daba fe de que salir detrás beneficiaba. Pero la pasada por el segundo tramo fue crucial, pues allí Latvala y Galli pinchaban y perdían alrededor de minuto y medio, un tiempo precioso que luego se convertiría en el auténtico animador de la carrera.
El sábado, Loeb abría carretera y Sordo era segundo, Solberg pronto desapareció de la escena cuando pinchaba y tenía que parar a cambiar, y entonces comenzó el recital de Jari-Matti, que se llevó todos y cada uno de los scratchs, recuperando nada más y nada menos que un minuto a Loeb. El ritmo de los Ford era demoledor, mientras que "Seb" se las veía y se las deseaba para aguantar en la primera plaza, Hirvonen, Latvala y Galli superaban sin problemas a Sordo, que no tenía tanta experiencia como el francés en abrir carretera.
Al final de la jornada Loeb seguía líder, con Hirvonen y Latvala a la zaga empatados a 29,4" del francés. Cuarto era Galli ya a 1’17", mientras Sordo era quinto a 1’31". El domingo iba a estar emocionante, pues aunque sólo quedaban 78 kilómetros, "Seb" iba a volver a salir primero y los Ford iban a intentar seguir el ritmo. Pero Latvala se iba a encontrar con que salir segundo no era lo mismo que salir sexto, como el sábado, y no conseguía recortar tanto como el día anterior, mientras que Hirvonen, que salía tercero, se lanzaba a por todas y se pegaba un buen susto contra unas piedras que dejaban una huella, afortunadamente sin consecuencias, en su Focus, con lo que finalmente "Seb" aguantaba en la primera plaza, lo que le hacía conseguir su 40ª victoria en el WRC. Hirvonen era segundo, suficiente para seguir líder tres puntos por delante de Loeb, y Latvala se quedaba en el tercer escalón, aunque le hubiese gustado pelear un poco más.
Galli era cuarto en su país, un gran resultado, y Sordo se iba para casa un tanto decepcionado después de haber sido segundo y no haber sabido conservarlo. Atkinson era sexto, muy por su sitio y a la espera del nuevo Impreza, mientras Henning Solberg lograba mantener a raya a un Aava que en cuanto se descuide se le sube a las barbas. Sólo Andersson terminó entre los Suzuki y Petter Solberg cerraba la lista de los diez primeros, entre los que esta vez no entraban Wilson, Villagra u otros pilotos con largas ristras de minutos.