24/09/2007
Nacho BLANCO / Fotos: DPPI, SUTTON, HOLMES, Jordi RIEROLA y N.B.
Mundial de Alemania
Si en Finlandia Gronholm no tenía rival, en Alemania fue Loeb el que se impuso por sexta vez consecutiva y es el francés, natural de Alsacia, quien tiene este rallye como talismán y lo considera como si fuese el de su propia casa, no en vano es el más cercano a ella.
DÍA 1
Si en Finlandia los Ford eran los favoritos, en Alemania la tortilla se daba la vuelta y los C4 pasaban a encabezar el ranking de apuestas. Loeb era el principal candidato y faltaba ver hasta dónde iban a llegar los nuevos Focus. Un pequeño elemento discordante aparecía en escena, Duval con un Xsara "activo", que daría mucho que hablar. Pero los planes de Frequelin, y de todos los españoles, se iban a esfumar como el humo, cuando en el sexto tramo Sordo volvía a romper el motor como en el 1000 Lagos y ya no había posibilidad ni de meterse antes de los Ford. Esto coincidía con unos cronos estupendos de Duval y una elección de neumáticos poco acertada de Loeb en el segundo bucle, lo que dejaba al belga como líder de la primera etapa, aunque con Loeb muy cerca y Gronholm e Hirvonen al acecho, sin poder pelear cara a cara, pero sin descolgarse demasiado.
DÍA 2
El segundo día Loeb iba a dejar las cosas bien claritas, ¿qué era eso de que un Xsara ganase a un C4? Se apretaba los guantes y comenzaba a poner tierra de por medio; ese rallye lo iba a ganar él. Duval se marcaba un par de trompos en el Baumholder y calaba en una salida, con lo que pasaba a rodar detrás de Gronholm e incluso en algún tramo de Hirvonen. Kopecky y Gardemeister andaban a la gresca por la quinta plaza, mientras Solberg iba remontando los problemas del viernes hasta colocarse séptimo. Afortunadamente, la lluvia no hizo acto de presencia y entonces el problema pasó a ser lo abrasivo de los tramos de hormigón, que acabó con más de una rueda en las lonas. Loeb acabó líder con una cómoda ventaja sobre Gronholm, mientras Duval acechaba.
DÍA 3
Lejos de ser un domingo habitual, el tercer día del Rallye de Alemania fue emocionante hasta el mismo final del último tramo. Duval comenzó a apretar para intentar restar los 12" que tenía con Gronholm, ese debía ser parte de un trato secreto que debía tener con Frequelin para correr en los rallyes de asfalto restantes, meterse delante antes de los Ford y bloquear puntos de piloto y marcas, pues puntuaba para OMV. Parecía mucha ventaja para los poco más de 60 km de tramos, pero el belga se tiraba por los tramos de la viñas como un demonio. Llegó el último tramo y sólo 5,6" les separaban. Gronholm tenía que aguantar 18 km, pero una vaca al lado de la carretera, que se le cruzó antes a Solberg, le despistó un segundo y en la siguiente a izquierdas, en sexta, el Focus se le fue un poquito, hasta topar con el muro exterior. Resultado, la rueda mirando para Toledo y casi minuto y medio perdido. Eso suponía pasar al cuarto puesto, Duval segundo, y sumar tres puntos menos en el Mundial, su ventaja se quedaba en 8 puntos frente a Loeb. Eso puede pesar mucho a final de temporada.