Si hay una característica especial en Cerdeña es que la superficie puede ser muy abrasiva. A juzgar por las veces que los pilotos han vuelto al parque de Olbia con tres ruedas, podemos decir que la prueba es la más dura del campeonato. Este año, la FIA ha ordenado que no se vuelva a producir eso, el perder una rueda, así que BFGoodrich ha producido un compuesto que debe durar más. El problema de los rallyes es que son tan competitivos que no podemos estar preocupados por el desgaste de los neumáticos si queremos optar a la victoria.
Estamos llegando a mitad de temporada. En 18 semanas hemos corrido siete pruebas del Mundial y también he estado en Irlanda corriendo el rallye y en más sitios haciendo tests. Tengo que reconocer que al llegar a Cerdeña me sentí un poco cansado. A estas alturas del año entras en una rutina en la que a cada rallye le sucede otro. Y no hay nada como ganar para mantener alta la motivación, pero eso no ha sido lo más habitual por culpa de Loeb. Aunque no dejaremos de intentarlo en todo el año. Lo que tengo claro es que hoy en día soy más rápido que nunca, creo que ya no puedo correr más de lo que lo hago.
Tan sólo nos queda una prueba con el coche viejo, el Acrópolis, antes de empezar a correr con el Focus 2007. En el coche nuevo habrá sólo unos pocos cambios, ya que las regulaciones de la FIA no permiten hacer más cambios. Pero creo que podremos limar esa diferencia de 0,1 segundos por kilómetro que Loeb es más rápido. Hay algo por lo que todo el mundo pregunta, el efecto del piloto. ¿Qué pasaría si yo condujera el Citroën y "Seb" el Focus? ¿Serían los tiempos al revés? Yo no tengo la respuesta para eso, pero creo que si lo supiera no se lo diría a nadie.
La gente dentro del equipo BF-Ford no se está durmiendo. Están intentando encontrar soluciones para rodar más rápido, pero eso ahora mismo es muy difícil y pone de manifiesto el alto nivel de exigencia de nuestro equipo. El espíritu del mismo es la combinación de muchas cosas pequeñas. Todos quieren ganar y la voluntad de una persona acaba contagiando al resto. ¿Qué pasará en lo que resta de temporada cuando la mitad de los rallyes sean sobre asfalto? ¡Quién sabe! Eso lo dejamos para otro día. Ahora lo que hace falta es ir al máximo en Grecia y después analizar lo sucedido fríamente para tomar la decisión más adecuada en cada momento.
Aquí, en Cerdeña, finalmente conseguimos la victoria. El primer momento en el que supimos que podíamos ganar fue en la cuarta especial. Fue la primera vez que conseguimos tener similares condiciones en el tramo, y allí le sacamos un total de seis segundos. Pero las cosas no fueron del todo bien después, ya que tuvimos un problema con el amortiguador al final de la quinta especial y durante la sexta. Sin embargo cometió un error, algo raro en él, lo que nos dejó como líderes. Supimos que "Seb" había tenido un accidente al final de la etapa. ¡Fue una gran sorpresa!
No supimos nada sobre la rueda de repuesto que perdimos cuando los delegados de la FIA vinieron a decírnoslo. ¡Sorpresa de nuevo! No había nada que pudiéramos hacer en ese momento, excepto esperar a la reunión de los comisarios deportivos. Finalmente, no sucedió nada grave y conservamos el primer puesto. Algo que nos alegra mucho y nos da esperanzas liderando las clasificaciones de pilotos y equipos. Ahora nuestra vista está ya puesta en Grecia. Otro rallye cálido y para sufrir. ¡Ya os contaré qué tal va!
Marcus Gronholm a Martin Holmes en Olbia, 20 de mayo de 2007.