Las personas nos acostumbramos rápidamente a lo bueno. Habitualmente Nani y yo corremos en el "Repsol Mitsubishi Ralliart Team", en una disciplina tan dura como espectacular, los raids. En el equipo disponemos de personas para todo, desde un responsable de Logística, hasta un cocinero o un responsable de Reglamento. De esta manera te puedes centrar en la preparación de los tramos del día siguiente. Cuando te dispones a afrontar una carrera fuera de esta estructura… el tema se complica. Te llega una dosis de trabajo extra que has de intentar gestionar sin la ayuda de los de siempre.
Para poder disputar una carrera en el Campeonato de España de Tierra tenemos que hacer coincidir una serie de circunstancias. En primer lugar, nuestros días libres con los de la carrera. Después tenemos que involucrar a los patrocinadores para que nos puedan aportar parte o, si son generosos, la totalidad del presupuesto. Una vez solucionados estos problemas empezamos a trabajar de lleno en el nuevo objetivo.
En este rallye ha sido una carrera contrarreloj de principio a fin. Mientras nosotros estábamos disputando el CER en Hungría y Rumania, a la vez intentábamos encontrar un vehículo competitivo para poder disputar la carrera con garantías. A finales de semana, Josep Calm nos llamaba para darnos la noticia: ya teníamos el Mitsubishi a punto. El martes anterior al rallye realizamos un pequeño test para poder verificar su funcionamiento y ponerlo a nuestro gusto (posición de conducción, reglaje de suspensión, alineación, taraje de los diferenciales...). Raúl y el resto de los mecánicos de Calm Competició se pasaron todo el miércoles realizando las modificaciones que habíamos solicitado.
El jueves nos desplazamos hasta Guijuelo para que el viernes pudiéramos entrar en materia. Buscamos una zona para practicar la nomenclatura que utilizaríamos para describir las curvas del rallye. Después de reconocer los tramos nos vamos a hablar con los técnicos de BFGoodrich para decidir el tipo de neumáticos y los cortes a realizar en el caso de que la lluvia y el barro compliquen los tramos.
El sábado empezaba el espectáculo. Todo el día lloviendo. Tuvimos una pequeña salida de pista en el segundo tramo, y en el tercero, al ir detrás de un piloto durante cuatro kilómetros nos hizo perder un tiempo maravilloso. Esto no nos desmoralizó, y gracias a esta actitud conseguimos el scratch en la primera pasada por el tramo largo de la tarde. Al final del rallye nos aupamos a la segunda posición.
Ha sido un fin de semana intenso y muy positivo. Ahora sólo nos queda encontrar otra fecha para volver a participar en una prueba del campeonato y volver a reencontrarnos con los buenos amigos que tenemos en él.
Muchas gracias a todos los que han hecho posible esta participación.