lunes, 01 de diciembre de 2008 Buscar

Campeonatos

Jari-Matti Latvala nos cuenta su rallye de Cerdeña

09/06/2008

Nacho Blanco / Fotos: DPPI, Sutton, Rierola y N.B.

Jari-Matti Latvala nos cuenta su rallye de Cerdeña

Tras Jordania estaba un poco decepcionado por el problema que tuvimos en la suspensión trasera, ya que la cosa prometía hasta la última mañana.

Tras Jordania estaba un poco decepcionado por el problema que tuvimos en la suspensión trasera, ya que la cosa prometía hasta la última mañana. Al perder varias posiciones el equipo me indicó que tirase al máximo para intentar subir en la tabla, esto es algo con lo que un piloto siempre sueña que le digan, aunque juzgando los daños del Ford tal vez había empujado demasiado. Me temía lo peor, muchos de los daños fueron reparados, pero era mucho trabajo para los mecánicos del equipo porque las normas dicen que teníamos que usar el mismo coche para Cerdeña. Para ellos fue más fácil reparar el de Mikko y mandar el mío a Gran Bretaña y nuevamente a Cerdeña. Bien, aprender a conducir rápido sin golpear con cosas es, obviamente, un arte. Otro tema que tenía que mejorar es el de no ir tanto de lado, ya que desgasto demasiado las ruedas traseras. Es algo que he intentado mejorar desde hace cinco años, pero es evidente que me queda mucho trabajo por hacer.

Finalmente llegamos a Cerdeña y la novedad era la lluvia. He estado en cinco ocasiones corriendo aquí, no sólo en el Rallye de Italia, sino también cuando venía a correr el Costa Esmeralda, y nunca le he visto aparecer. Las especiales podrían cambiar al estar mojadas y asemejarse a Argentina, siendo bastante arenosas. Se crearían bastantes regueros, lo que dejaría las piedras al aire, y no sólo eso, sino que las rodadas con el paso de los coches cada vez serían mayores. Cerdeña es totalmente familiar, tal vez un par de especiales que nunca había visto, unas son estrechas, otras más amplias, otras más técnicas. Es un sitio excelente a la hora de hacer pruebas. Incluso en los ‘80 y ‘90 se decía que el norte de la isla era como una Finlandia mediterránea, aunque estas especiales ya no se pueden hacer debido a que las han asfaltado. Me recuerdan a Australia, otros tramos llanos como los de Jordania pero con un poco de Grecia, incluso algunos saltos como en Finlandia, aunque los rasantes son ciegos una vez que vas en el aire. El rallye tiene su propio carácter, estaba especialmente motivado, ya que es uno de los rallyes que más me gusta. Siempre disfruto conduciendo aquí, el clima es templado, las horas del rallye son razonables y las especiales perfectas.

¡Terminamos terceros y todo por un pinchazo! Tras la decepción de perder dos minutos el primer día me desperté y me forcé a ir a más; la tarde del viernes conduje realmente bien, y eso continuó el sábado marcando el mejor tiempo en todas las especiales, empatando en tiempo con Mikko. La organización decidió que saliese segundo el domingo, ¡esto no era tan bueno! Aunque el ir tras "Seb" y ver sus líneas de trazada me hizo comprender por qué no es casualidad que sea cuatro veces campeón del mundo. ¡Muy interesante! Las condiciones en este rallye fueron impredecibles. Los puntos de frenado estaban limpios, pero no las curvas, donde el agarre cambiaba continuamente.

El único problema, el del pinchazo, ya que hacer 15 kilómetros sin aire hizo que la rueda se fuese desintegrando pieza por pieza y llegué en la llanta, ¡hacer esto sin mouse fue increíble!

¡En la próxima prueba, el Acrópolis, Mikko y yo seguiremos bromeando de cómo podemos luchar a la décima de segundo!




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