La República Checa acogió la sexta cita de la temporada del IRC, el Barum Rallye Zlin, prueba que a su vez también era puntuable para el Europeo y que gozó de una inscripción de auténtico lujo. Nada menos que nueve Fiat Grande Punto S2000 estaban presentes en la salida, encabezados por el hasta la fecha líder del campeonato, Andrea Navarra, que en esta ocasión estaba acompañado en el equipo Abarth por el joven Alen. Freddy Loix, en su segunda carrera con el Fiat, y Renato Travaglia, que aquí también se montaba en un Grande Punto S2000, eran las mejores bazas de los italianos. Frente a ellos, "sólo" seis Peugeot 207 S2000, con Ojeda y Vouilloz con ansia de victoria, pero también había que estar muy atentos a la legión de Mitsubishi, que en manos de pilotos locales como Kresta o Pech iban a darlo todo ante su afición.
Con una espectacular superespecial, de 9 km, en las calles de Zlin, daba comienzo el rallye, siendo Nicolas Vouilloz el más rápido, con un escaso margen sobre Loix y Travaglia. Pero el rallye de verdad empezaba el sábado con una dura jornada en la que se iban a disputar ocho selectivos tramos. En el primero de ellos, el héroe local, Kresta, perdía todas sus opciones de victoria, pues sufría un pinchazo poco después de la salida y paraba a cambiar la rueda, cediendo en la operación más de 2 minutos. Después del dominio inicial de Vouilloz, era un Ojeda muy combativo quien tomaba el relevo del francés y se situaba en cabeza, consiguiendo dos scratchs consecutivos y rodando a un ritmo endemoniado por unos tramos que escondían muchas trampas y que no permitían el más mínimo error. Por detrás, Loix era segundo a 16" y se mostraba como el piloto más rápido de Fiat, mientras que Vouilloz bajaba a la tercera posición. Por entonces, Travaglia era cuarto y Navarra, con el Grande Punto oficial, sólo podía ser octavo.
Problemas para Solà
En cuanto a Dani Solà, la suerte tampoco le acompañó en esta prueba, pues el piloto de Honda veía cómo, en el quinto tramo, el motor de su Civic se quedaba sin presión de aceite, teniendo que abandonar cuando ocupaba la segunda posición entre los Dos Ruedas Motrices y empezaba a sentirse cómodo con los reglajes del coche.
En cabeza, Ojeda seguía como sólido líder, hasta que en el penúltimo tramo de la jornada, a poco más de un kilómetro del final, pinchaba el neumático delantero derecho y perdía aproximadamente 10". Este hecho lo aprovechó a la perfección un sorprendente Loix para arrebatarle la primera plaza, pues el belga, que iba a por todas, le metía nada menos que 16" al cántabro y, tras marcar también el mejor crono en la última especial, llegaba a Zlin con poco más de 4" de ventaja sobre Ojeda y 29" respecto a Vouilloz. Pero, pese a liderar el rallye con Loix, la tarde tampoco había sido muy positiva para los italianos, pues Travaglia también pinchaba en el mismo tramo que Quique y cedía 2 minutos, mientras que Navarra se salía en la complicada especial de Píndula y perdía minuto y medio intentando volver a la carretera. Peor suerte tuvo su compañero Alen, que, en el último tramo del día y cuando era cuarto, también terminó con su Grande Punto S2000 maltrecho en la cuneta, arruinando cualquier posibilidad de obtener un buen resultado sobre el asfalto checo.
Decisiva última etapa
Loix, con el Fiat, y los dos 207 de Peugeot Sport España, con Ojeda y Vouilloz al volante, iban a disputarse la victoria en la sexta prueba de la temporada del IRC. Pero lo cierto es que ésta se iba a vender muy cara, pues, con Navarra retrasado, el líder iba a correr como nunca para evitar que alguno de los dos pilotos de Peugeot ganara. Y el belga así lo hizo en los dos primeros tramos, donde aguantó a la perfección los ataques de Ojeda y Vouilloz, pero en el tercero se salía y arrancaba una rueda de su Grande Punto, sirviendo en bandeja la victoria a los chicos de Peugeot. En este mismo tramo, Ojeda sufría problemas en el diferencial trasero de su 207, que le hacían perder 22" respecto a un inspiradísimo Vouilloz, que de una tacada pasaba de la tercera a la primera plaza, mientras que el checo Pech, con un Evo IX, era ahora tercero, a casi 2 minutos del líder.
Con el francés en cabeza y Ojeda segundo a 13" de su compañero y ya como virtual líder del certamen, las dos especiales restantes resultaron un puro trámite, llegando Nicolas Vouilloz a Zlin como vencedor, con Enrique García Ojeda segundo y Václav Pech, tercero. Un Kresta muy agresivo durante todo el rallye se tenía que conformar finalmente con la cuarta posición, mientras que el Fiat de Navarra sólo podía ser séptimo y Travaglia, octavo, tras perder 3 minutos más el domingo por otro pinchazo. Ya en el pódium, los equipos no descorcharon el tradicional champán en señal de luto por el trágico accidente ocurrido en la mañana del sábado, cuando el dorsal 81, el Opel Astra de Pavel Karlik y Ludek Kocman, sufría una fuerte salida de pista que dejó al copiloto gravemente herido, falleciendo horas después.
Con este excelente resultado en el Barum Rallye Zlin, Enrique García Ojeda y Jordi Barrabés pasan a liderar el certamen, con 5 puntos de ventaja sobre Andrea Navarra, mientras que Nicolas Vouilloz se sitúa a tan sólo 5 puntos del italiano. En el apartado de Marcas, gracias al doblete conseguido por el equipo español en la República Checa, Peugeot también desbanca a Fiat de la primera posición del campeonato.
En cuanto al Campeonato de Europa, Ojeda también es líder, a falta de disputar dos pruebas, el Elpa Rallye y el Antibes, a las que será muy complicado acudir por calendario, con lo que Quique no podría sumar el mínimo de pruebas a disputar y perdería las opciones de hacerse con este título, que no ha conseguido un español desde tiempos de Zanini.