Dani Sordo y Marc Martí se subieron al pódium por cuarta vez consecutiva en el complicadísimo Rallye de Irlanda. Comenzaron la prueba a un ritmo endiablado, alternando tiempos con Loeb y Gronholm, para llegar a colocarse líderes tras el tramo 4, precisamente en el que Marcus se salió con el Focus. Tras esto, todo el planteamiento del rallye cambió y, dada la abrumadora superioridad de los dos pilotos de Citroën, Loeb se colocó primero y Dani se limitó a secundarle. Sordo bajó el pistón y no corría todo lo que podía, pues se trataba de llegar en esas posiciones a la meta. En el penúltimo tramo del viernes, Dani llegó a meter 7" a Loeb, lo que provocó la llamada de Frequelin al C4 del cántabro, explicándole la pareja española que había sido provocado por la falta de tiempos intermedios en ese tramo; al siguiente tramo, Loeb le devolvió la pelota.
El sábado, se trataba de rodar sin sustos, algo harto difícil en un terreno como éste, y de hecho, en el tramo 12 Dani se salía en una derecha lenta, tardando 30" en volver a la carretera con la ayuda de los espectadores, afortunadamente sin más consecuencias y conservando la posición y la ventaja sobre Latvala, pues el finlandés hacía una pifia parecida y todo se quedaba igual.
Al final, Sordo acabó segundo y con ganas de haber corrido como un loco en este complicado terreno, pero el equipo es el equipo, y Loeb le dijo a Dani que en Gales podía ir a fondo, siempre y cuando ganase a Gronholm…