Tras el paréntesis veraniego, llegaba la actividad al Gr.N con la prueba neozelandesa, donde un rapidísimo Toshi Arai se marcaba un rallye de los de libro al remontar nada menos que tres minutos y medio, que perdía en un pinchazo en el tramo dos, hasta superar a McShea en el último tramo por apenas tres segundos.
La carrera empezó con el liderato del japonés, pero tras pinchar se hundía en la clasificación y Juho Haninen recogía entonces la cabeza, aunque la perdía en el tramo siguiente al sufrir otro pinchazo. Entonces era el portugués Armindo Araujo el que se mostraba más rápido de todos los pilotos de producción y eso que era la primera vez que acudía a esta peculiar prueba. Lamentablemente, el diferencial de su Mitsubishi comenzaba a dar problemas al principio del segundo día y Niall McShea pasaba entonces a encabezar la clasificación. Pero por detrás, el veterano japonés de Subaru se había dedicado a marcar unos tiempos de escándalo, acercándose peligrosamente a las posiciones de arriba. Tan peligrosamente que, tras la segunda pasada por Whaanga Coast, daba caza al británico y acababa el rallye como ganador, superándolo por 2.6“. Tercero era Richard Mason, el piloto invitado de Nueva Zelanda, mientras que en la cuarta plaza encontrábamos a Pozzo, que no había acertado con la elección de sus neumáticos y disponía de unos Pirelli, demasiado duros para el estado del piso.
El campeonato se enfrenta ya a su recta fi nal con Arai como claro favorito, pues lidera ampliamente frente a Mark Higgins, que es segundo. Si el británico no consigue ganar al japonés en su casa, Toshi se proclamará campeón a falta de tres pruebas para el final.