Cuando este curso comience, tendremos siete pruebas por delante para admirar uno de los mayores espectáculos que se pueden ofrecer en España. Hablamos de automovilismo, y más concretamente de rallyes, una especialidad que no anda por sus mejores momentos.
La Tierra siempre ha sido un escenario ideal para dar rienda suelta a la imaginación, y donde han tenido cabida todos aquellos inventos que antes se llamaban "protos". Es un terreno ideal para disfrutar, tanto para los que están dentro del coche, como para los que están en las cunetas observando sus derrapadas, contravolantes, saltos... No hay que pagar entrada para asistir al continuo concierto de las diferentes sintonías que nos llegan a los oídos. El rugir de los motores atmosféricos a 8.000 rpm, el silbido de los turbos soplando a plena carga, el chirrido de los frenos... Un sinfín de melodías aptas para todos los públicos.
Esta temporada se presenta con algunos cambios, pocos en realidad y de escasa importancia. No hay que darle más vueltas al asunto. El campeonato hace años que funciona de una manera sostenible, con sus pequeños baches de organización, propios de las dificultades que implica buscar aportaciones económicas de los ayuntamientos, tramos del agrado de todos, espacios para asistencias, zonas de salida y parque de reagrupamiento. Es lo mismo que ha preocupado a Octagon durante los tres años que ha estado organizando la Tierra, nada nuevo a fin de cuentas.
Trofeo de Invierno
Fuera de toda problemática organizativa, y centrándonos en lo que nos deparará deportivamente este año, tenemos que una de las novedades para este 2008 es la creación de un Trofeo de Invierno, en la que resultará ganador aquel que figure como líder en la clasificación general antes del verano. Quizá resulte una "bobada" visto desde fuera, pero al menos quien haga una buena primera parte, puede tener un recuerdo de lo bien que le fueron las cosas en los primeros rallyes de la temporada.
El nuevo reglamento contempla también la constitución de un Trofeo para los vehículos de producción, en el que tendrán acogida los coches con la mínima preparación posible.
Asimismo, de la mano de Roberto Méndez se constituirá una Challenge entre seis pilotos elegidos, para disputar casi todo el Campeonato de Tierra, más otras siete pruebas del de Asfalto. Esta particular competición se llevará a cabo al volante de los Mitsubishi Evo en sus distintas versiones.
Por lo que respecta a las fechas, y aunque todavía no es definitivo el calendario, puesto que sabemos que las dificultades que surgen a medida que avanza la temporada lo hacen vulnerable, ya tenemos las primeras localizaciones fijadas.
La localidad cordobesa de Pozoblanco acogerá el inicio del campeonato, un lugar que nunca ha sido sede, pero que está muy cerca de otros lugares que sí lo fueron en el pasado, como Palma del Río o Peñarroya-Pueblo Blanco... La competición proseguirá su andadura en el centro de la península, concretamente en Madrid, que repetirá de nuevo pero en diferente fecha que los años anteriores. La tercera prueba en orden cronológico será la de Guijuelo, que por tercer año consecutivo volverá a recibir a la caravana de participantes. Los tramos de la población salmantina serán los ya conocidos de las otras ocasiones en las que el rallye se ha celebrado allí. Una vez nos hayamos metido en las temperaturas más cálidas de junio, los participantes viajarán a Lanzarote para disputar la prueba doble, dado que en las islas no existe el peligro de incendio, que prohíbe la celebración de actividades automovilísticas fuera de circuitos.
Navalcarnero se adelanta
La segunda parte de la temporada se iba a iniciar con la ya típica prueba madrileña de Navalcarnero, la pequeña Finlandia española por sus múltiples rasantes, pero el cambio de fechas de otras localizaciones la han adelantado al mes de abril. De esta manera, aún queda un hueco para una de las carreras antes de afrontar la última. La organización baraja varias posibilidades para encontrar el candidato adecuado para acoger al campeonato, pero a día de hoy, Cáceres es la ciudad que parece tener más posibilidades para volver a ser sede. La última excursión del año nos volverá a llevar a tierras gallegas, donde nos esperan los bonitos tramos de los alrededores de Cabanas. Germán Castrillón, como alcalde de esta localidad, firmó un contrato por tres años con los organizadores del certamen, y éste será el segundo de ellos.
Como vemos, parece que este año están más atadas las fechas y los lugares hacia los que debemos dirigir las miradas. Sólo falta comprobar si este calendario se podrá ir cumpliendo, o de lo contrario, tendrá que variar por causas de fuerza mayor.
Preparadores
Aunque algunos de los pilotos punteros acudirán encuadrados en su propia estructura, la mayoría de los que optan al título o a las victorias parciales estarán con los mejores preparadores del país. Aquí están los más destacados de ellos:
CALM. El preparador catalán volverá a ser uno de los principales aportadores de vehículos, con al menos 6 unidades diferentes de Evo. Sus pilotos aún no están confirmados al 100%, pero en sus filas puede alinearse gente como Villanueva, Joan Roma, Dani Solà... o incluso un conocido piloto mundialista. También ha cerrado un acuerdo con Claudio Aldecoa, que alternará nuestro Nacional con el Finlandés, y Mikel Pou, quedando pendiente por confirmar el andaluz Jaime Borrás.
AVR. Contará de nuevo con los mismos pilotos del año pasado, Pablo Antelo, Andrés Manzano, Juan Pablo Castro y el hermano del primero de ellos, Diego Antelo. La posibilidad de que el propio Amador esté en carrera pasa por completar el presupuesto para correr con un coche bien preparado.
RMC. Roberto Méndez ha convocado para este año una Challenge en la que podrán competir seis pilotos con los Evo, alternando pruebas de tierra y asfalto. Las plazas están cubiertas por Cabanela, Muñiz, Márquez, Santana y Aguado, quedando una sexta para Jordi Martí, siempre que no fuera elegido piloto Peugeot. Aparte de esto, el preparador leonés llevará los coches de Yeray Lemes, Joan Roca, Gismero, Fernando Giménez, Nacho Gabari y Arne Jessen.
QUATTRORALLYE. El argentino Julio Quatroccio ha reforzado su equipo para esta temporada. Saldrá a la primera prueba con dos Mitsubishi Grupo A, al volante de los cuales estarán Rafa Villanueva y Óscar Fuertes. Willy Villanueva y el mejicano Benito Guerra pilotarán sendos Evo de Grupo N, mientras que una unidad pilotada por Jorge García intentará conseguir la victoria en la nueva categoría de Producción.
Bapporo. El año pasado preparó el Subaru de Eduard Pons con el que llegó hasta la tercera posición, un resultado muy prometedor para el catalán. También dio apoyo en algunas pruebas a Joan Riberas con otro Subaru. Este año repetirá Eduard, e intentarán cambiar el Impreza N12 por un N14 según avance la temporada. Jordi Zurita podría realizar algunos rallyes con Bapporo.
ABF. Con la marcha de Joan Vinyes al asfalto, Arcadi Busquets se queda sin su "puntal". No obstante, seguirá el campeonato con su hijo, quien dispondrá de un Seat Ibiza encuadrado en la Agrupación II. Asimismo, dará asistencia a Carlos Aldecoa y Luis Vallejo, quien repite con otro Ibiza 1.8 Turbo.
Otros. No faltarán a la cita habituales de otros años, como el caso de Francisco Pardo, que se está preparando un Subaru traído personalmente de Prodrive. Santiago Zuluaga espera volver a la Tierra, de la que forma parte indivisible desde hace mucho tiempo, además de Miguel García Mateu, Txiki Burgos...