En un rallye tan complicado como éste de Navalcarnero, los participantes en Dos Ruedas Motrices lo tenían doblemente difícil.
Si ya es complicado mantener el coche dentro de la pista con un vehículo dotado de tracción total, más lo es con los de tracción delantera, algo que se pudo comprobar en la localidad madrileña.
Climent Domingo era el primero en visitar la cuneta, hundiéndose en el barro sin posibilidad de salir, en la primera especial. Un poco más tarde, Enrique Sevilla era quien no podía mantener su Peugeot 206 sobre los difíciles tramos, perdiendo la posibilidad de victoria. Afortunadamente para él, pudo continuar y acabar cuarto, sumando valiosos puntos para el campeonato.
Ante este diluvio y barrizal, quien mejor se defendió era el chileno Eduardo Valdés, demostrando que, aunque le falta una buena mecánica, le sobran manos y sobre todo ganas para llevarse la victoria, y de paso el liderato en la categoría, como así fue. La experiencia que ha adquirido en las islas británicas, sin duda que le ha sido de gran ayuda para pilotar en las condiciones que se encontró en Madrid.
Detrás del piloto sudamericano se clasificaba el equipo formado por López y Galán, pilotando un Seat Ibiza con el que pudieron mantenerse en pista hasta el final. Terceros, completando el podio, acababan los pilotos de la Escudería Mil Lagos, López y Aguado, con un Peugeot 206.
Victoria por tanto para Valdés, en un terreno muy difícil del que no se libró Alberto Monarri, que volvía con el Citroën C2, quedándose atrapado en la misma pista por donde discurría la carrera.