"Esta versión especial del Focus pone claramente de manifiesto la relación que existe entre la competición y los coches de calle. Es fácil ver cómo se ha transmitido la herencia del Focus WRC a este modelo. Para una marca como Ford, con una gran tradición en la competición, resulta inevitable trasladar a sus clientes, además de los avances tecnológicos derivados de la misma, el estilo y el carácter. Creo que los apasionados del deporte agradecerán especialmente los detalles del interior y resulta para mí un auténtico honor que el asiento lleve estampada mi firma. Habitualmente conduzco un Focus ST, pero creo que, salvando las distancias en cuanto a potencia, con este coche se puede disfrutar de la conducción casi del mismo modo que con mi coche.
Cuando mis amigos de Ford España me invitaron a presentar el coche en el Salón del Automóvil de Barcelona, no pensaba que se trataba de un vehículo con tanto contenido, y cuál sería mi sorpresa cuando vi la tremenda expectación con la que el nuevo modelo fue acogido. Este tipo de coches y ediciones especiales pone de manifiesto la afición que existe y el interés que despierta la competición entre todo tipo de conductores".