Cuando se concibió la categoría Súper 2000 era un momento en que se hablaba de crear un escalón inferior a los WRC, coches sin electrónica y de costes contenidos. Es en ese contexto donde nacen los S2000; partiendo de una base común a todas las marcas, formada por la transmisión y caja de cambios desarrollada por Sadev, se monta un motor atmosférico de 2 litros, creando un coche de unos 280 caballos y tracción a las cuatro ruedas.
El Campeonato de Rallyes de Sudáfrica sirvió como laboratorio de pruebas de la categoría. Durante un par de años los Súper 2000 se peleaban contra los Grupo N en unos rallyes muy duros para la mecánica. Allí es donde nacieron los dos primeros Súper 2000: el Toyota Corolla y el Volkswagen Polo. Hoy os mostramos una de esas unidades, un coche que será, sin duda, uno de las protagonistas de la temporada de rallyes 2007 en España.
El equipo René Georges Rallye Sport dispone de una unidad, construida en Sudáfrica, con la que ganaron el campeonato en las temporadas 2005 y 2006. En Europa ya ha sido pilotada por Freddy Loix como coche 0 en el Rallye Condroz y por el piloto polaco Tomek Czopik en el Magurski Snow Rallye en Polonia. Los planes de Loix son participar con ella en el Campeonato Belga, mientras que Czopik participará en el Europeo y en alguna prueba de su país natal.
En España será Alberto Hevia el encargado de pilotar un Polo Súper 2000, con ese motivo el equipo se desplazó hasta Asturias para realizar una jornada de tests en un terreno que Hevia conoce muy bien, la Subida a Muncó. Esta carretera también se usa como tramo de shakedown del Rallye Príncipe de Asturias, y el piloto poleso ha probado allí casi todos sus coches de competición, por lo que a buen seguro ha sacado muchas conclusiones del comportamiento del Polo.
Unidad nueva
Hevia dispondrá de un coche nuevo que está siendo construido en Bélgica. Para realizar la jornada de tests se utilizó la única unidad disponible hasta la fecha. El coche proveniente de Sudáfrica ya tiene unas cuantas batallas encima, a pesar de ello se nota el origen ofi cial del mismo, ya que se ve bien cuidado, y aunque el acabado es sencillo y funcional, no faltan los detalles de un auténtico coche de carreras.
Si ya el Polo era uno de los Súper 1600 más bonitos, el nuevo S2000 hereda su aspecto, aunque el 1600 se basa en la cuarta generación del Polo, mientras que el dos litros se basa en la quinta versión del modelo de Volkswagen. La unidad, de color gris, tiene un aspecto impresionante, sobre todo visto de frente, sin duda el lado más fotogénico del coche.
En el interior vemos la típica configuración de un coche de rallyes de hoy en día, un salpicadero llevado a la mínima expresión, y dos palancas verticales para accionar el cambio secuencial y el freno de mano. A los pies, los pedales fi rmados por AP Racing se encuentran en posición totalmente vertical, mientras que en el cuadro, el piloto dispone del típico display multifunción con el que controlar las funciones del coche.
En el lado del copiloto llama la atención la ubicación de la llave de ruedas, justo en el lateral del túnel de la transmisión, a la altura de las rodillas, mientras que por el lado de la puerta, y fijado a las barras, se encuentra el imprescindible ordenador Coralba para el copiloto.
En seco y en agua
Bajo el capó, el dos litros de Volkswagen llena el vano motor y sobre las copelas de los amortiguadores destaca el tornillo que permite regular la dureza de los mismos de una forma sencilla.
En la trasera, un gran depósito de combustible de 70 litros denota el origen de la unidad; en Sudáfrica los rallyes recorren grandes distancias al estilo del Safari. Se nota que el Polo no tiene problema en llegar al peso mínimo de 1.100 kg establecido por la FIA, ya que incluso los guarnecidos de las puertas son los de origen y mantiene los elevalunas eléctricos, aunque con un interruptor distinto.
Mientras estamos fotografiando y escudriñando los detalles del Polo, el coche ya ha alcanzado la temperatura de funcionamiento adecuada, la carretera está cortada y es el momento de ver en acción al Polo.
El ingeniero del equipo, Hans Goudezeune (hijo de Gaby Goudezeune, piloto de Mazda que llegó a participar en algún rallye en nuestro país), acompaña a Hevia en la mayoría de las pasadas, primero explicándole los entresijos del coche y luego atendiendo a las solicitudes del piloto. Durante los tests se probaron distintos reglajes de suspensión y tarajes de autoblocante. A mitad de la mañana un fuerte aguacero hizo acto de presencia, lo que sirvió al equipo para probar el coche en condiciones de mojado.
Conforme avanzaba el día, Hevia se mostraba más cómodo al volante del coche y empezaba a comparar sus tiempos con las referencias de otros coches. Cuando empezó a correr con decisión pudimos escuchar el sonido del motor a pleno pulmón; el Polo es más ronco, no es tan agudo como un Súper 1600 y se nota como, gracias a la tracción a las cuatro ruedas y a unos buenos recorridos de suspensiones, avanza siempre sin tener pérdidas de tracción. Por otro lado, también sorprende la capacidad de frenada del coche, de hecho en las primeras tandas el propio Hevia frenaba con demasiada antelación.
Uno de los puntos fuertes del coche es la fiabilidad, y es que, como comentaban los hombres de René Georges, el coche no ha dado ningún problema en todas las salidas hechas. Incluso el motor de la unidad probada tenía 1.700 kilómetros, bastante por encima de los 1.000 km de vida útil. El equipo quiere conocer el límite y ver por dónde rompe, pero de momento aún no lo han logrado.
Los Súper 2000 han sido criticados por su precio y por repetir el esquema de los S1600. Aún no es el momento de juzgarlos, hasta que los veamos en su hábitat natural. Pero no hay duda de que son auténticos coches de rallyes, eficaces y rápidos; por suerte, podremos ver tres unidades en nuestro campeonato. El tiempo dirá si son una fórmula adecuada o no, al menos por el momento han logrado que una marca, Fiat, retornase al Nacional y que otra, Volkswagen, haya tomado interés tras casi veinte años de ausencia en los rallyes españoles.