La evolución lógica de este Clio de Renault Sport es, en primer lugar, la adaptación del modelo para las carreras de pista. En nuestro país, este modelo ha sido protagonista (y lo sigue siendo) de la Copa Clio de Circuitos, con gran éxito de difusión y, sobre todo, mucha satisfacción por parte de los pilotos.
Cuando 2006 estaba dando sus últimos coletazos, en lo que a automovilismo se refiere, conocimos la creación de un Clio conforme a la reglamentación R3, que es aquella destinada a los vehículos que tienen motores de hasta 2 litros. Competidor natural de otro francés, el Peugeot 206 de R3, se mide en prestaciones con un Clio Súper 1600, aunque, lógicamente, siempre estará un escalón por debajo. Donde también se situará un peldaño por debajo es en el precio, ya que el precio por kilómetro está en torno a la mitad del S1600.
Imagen exquisita
Lo que ha mantenido el R3 es la imagen del modelo de calle, con elementos como el difusor trasero, las aletas ensanchadas y, en el caso de neumáticos y llantas, los mismos que en el S1600. El precio del kit es de 50.000 euros, a lo que hay que sumar, lógicamente, el precio del Clio Sport de calle. Una buena opción, más lógica quizá que un Súper 1600, aunque, como el mismo Sergio nos comentó, nos lleva a más de lo mismo: poco espectáculo para un coche que transmite mucho a los pilotos, pero muy poquito a los aficionados que contemplen su paso por el tramo.